Ouk Kosal, general de la policía de la provincia de Kampong Thom, obligaba a mujeres funcionarias a realizar actos sexuales en el trabajo bajo la amenaza de bloquear sus carreras, como reportó el pasado miércoles la Fundación Thomson Reuters. Como consecuencia de la denuncia de cuatro de las víctimas, Kosal fue removido de su cargo y se le quitará el rango de coronel que posee.

A pesar de que este despido es considerado una victoria para las mujeres oficiales afectadas debido a que este tipo de sanción resulta poco habitual, el acusado no será procesado para “proteger la dignidad” de las involucradas, dijo un funcionario de la policía. 

Este caso es importante ya que hay cierto consenso entre las organizaciones de derechos humanos, las Naciones Unidas y organizaciones civiles respecto de que en el país se sigue culpabilizando a las víctimas sobre los abusos sexuales que se ejercen sobre ellas. 

El policía en cuestión ya tenía denuncias anteriores que no habían sido tomadas en serio. En este caso, la diferencia la habría marcado, que las denuncias fueron puestas en conocimiento de la prensa, lo que habría generado la necesidad de una respuesta por parte de las autoridades. 

Aún queda mucho por hacer en Camboya respecto de los derechos de las mujeres. Naciones Unidas ha destacado que las normas del país justifican la violencia de género contra las mujeres y está apelando a la derogación de un código que se utilizó en el sistema educativo hasta 2007, que enseña a las mujeres a ser sumisas y pasivas.  

A pasar de esta sensación de impunidad que se deja entrever en la sociedad camboyana, son muchas las personas y entidades que luchan para que la lacra de la violencia sexual contra las mujeres se visibilice (ver el caso de la industria textil y la trata de personas) y que sea castigada como clara señal de que estas acciones no serán toleradas. 

La justicia y la conciencia de los derechos de las mujeres en todas las esferas sociales es lo que ayudará a hacer justicia a las víctimas y, eventualmente, a eliminar la violencia estructural del país.

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