Diotima. Wikipedia

Diotima probablemente vivió hacia el 400 a. de C.

“Eros” es, según la opinión de Diotima, algo que está entre dios y el ser humano y entre las cualidades como bueno y malo, bello y feo. Hace posible que los seres humanos aspiren a la belleza y a la bondad, y que busquen la verdad. Los que más interés ponen en ello son para Diotima los artistas, los filósofos y los políticos. 

Según las palabras de la filósofa: “La sabiduría, en efecto, es una de las cosas más bellas y Eros es amor de lo bello, de modo que Eros es necesariamente amante de la sabiduría, y por ser amante de la sabiduría está, por tanto, en medio del sabio y del ignorante.”

El elemento a partir del cual Eros actúa es, por consiguiente, el amor, que es para Diotima el camino para alcanzar la inmortalidad. Esto hace referencia tanto al cuerpo como al alma. Se realiza por medio de la reproducción, del arte y de la ciencia. Mientras los individuos vayan teniendo descendencia, alguna parte de ellos quedará en el mundo, aunque estén muertos. Artistas, políticos y científicos se perpetúan en sus obras a través del poder de Eros. Puede ser un poema, o un conocimiento científico o la lucha por un estado justo. 

En todo caso, quizás aquellos que intentan conseguir la inmortalidad reciban también otro premio: en algún momento podrán contemplar la belleza y la bondad en estado puro y así alcanzar la felicidad más elevada.

Lo que es bello y bueno por sí mismo no es comparable a nada; es absoluto. El ser humano lo aprecia porque tiene algo que ver con su esencia, porque le pertenece. No le resulta extraño. Es lo que más desea, el sentido de su vida.

No obstante, es sorprendente que Diotima atribuya todas las facultades extraordinarias casi con exclusividad a los hombres. Pero no sabemos hasta qué punto llega Platón a la hora de adaptar afirmaciones de la filósofa, a su propio pensamiento. 

En cualquier caso, fue una mujer que amó la verdad y aspiró ella misma a la belleza y a la bondad.

Diotima en El Banquete de Platón:

“En efecto, quien haya sido instruido en las cosas del amor, tras haber contemplado las cosas bellas en ordenada y correcta sucesión, descubrirá de repente, llegando al término de su iniciación amorosa, algo maravillosamente bello por naturaleza, a saber, aquello mismo, Sócrates, por lo que precisamente se hicieron todos los esfuerzos anteriores, que, en primer lugar, existe siempre y ni nace ni perece, ni crece ni decrece; en segundo lugar, no es bello en un aspecto y feo en otro, ni unas veces bello y otras no, ni bello respecto a una cosa y feo respecto a otra, ni aquí bello y allí feo, como si fuera para unos bello y para otros feo”.

La filosofía de Diotima nos ha llegado a través de los diálogos de Platón.

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