Una de las malas praxis del periodismo es no aplicar los códigos deontológicos profesionales. Un ejemplo de ello, es presentar como verídico datos manipulados, crear titulares sensacionalistas buscando el morbo y la atención de las personas lectoras, con consecuencias nefastas, como ha sido en el  caso de la salud, salud, pero también en otros ámbitos, como es el caso del acoso. 

En esta misma línea, en el artículo Media Manipulation Against Social Justice Researchers: Second-Order Sexual Harassment [Manipulación de los medios contra los investigadores de justicia social: el acoso sexual de segundo orden] se indaga de qué manera algunos medios no actúan en base a la verdad y ponen en riesgo a personas que se atreven a romper el silencio en la lucha contra el acoso sexual, tanto si son víctimas o superviviente de dichos actos como si se atreven a defender a las personas que sufren acoso. Este último concepto es más conocido académicamente como acoso sexual de segundo orden o SOSH, por sus iniciales en inglés. El SOSH se refiere a ese tipo de acoso que sufren las personas que, sin ser víctimas directas, se convierten en ello por alzar la voz ante la injusticia y el acoso que sufren las supervivientes directas y posicionarse de su lado. Así, las víctimas de SOSH reciben ataques por parte de las personas acosadoras por defender a quienes reciben el acoso directo. 

Ya sabemos que la educación es clave en prevenir el SOSH, pero es importante que los medios de comunicación informen objetivamente de los hechos y, más relevante aún, se posicionen al lado de  las personas  supervivientes y víctimas, tanto del acoso directo como de acoso de segundo orden. En la serie Omertá se ha informado, a lo largo de las 57 entregas hasta el momento, del daño provocado cuando los medios no responden a valores basados en los derechos humanos, cuando apoyan y dan visibilidad a las personas acosadoras.

Entre las conclusiones del estudio se puede observar que este comportamiento de los medios que han atacado tanto a víctimas como a quienes las han apoyado ha tenido consecuencias nefastas para quienes se han posicionado en contra del acoso (ataques tanto a nivel profesional como personal). También en este artículo se visibiliza la actuación del primer grupo de investigación en España en apoyar a las víctimas y supervivientes del acoso, siempre en base a evidencias científicas, desde la metodología comunicativa, con el objetivo de transformar la sociedad, posicionándose clara y públicamente a favor de la no violencia. 

Afortunadamente, existen grupos y medios de comunicación que sí apoyan activamente a las víctimas y supervivientes mostrando su rigor ético, su trabajo profesional y su claro posicionamiento, que queda premiado, como en el caso del documental Voces contra el Silencio que obtuvo el Globo de Oro en el World Media Festival de Hamburgo 2018. De esta manera, con ejemplos de éxito, se logra vencer las actitudes cobardes de algunas personas y tener impacto social en la mejora de las víctimas, que necesitan los apoyos como clave para lograr el  éxito. 

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