La soprano Ainhoa Arteta relató el pasado lunes durante una entrevista que fue víctima de una agresión sexual en Nueva York. El relato revela que, durante su estancia en la ciudad en 1990, cuando estudiaba interpretación en la Actor’s Studio, fue violentamente agredida sexualmente al llegar a su alojamiento en la ciudad. Ese mismo día Arteta consiguió su primera ópera, Clorinda. La soprano cuenta que se centró únicamente en aprenderse la ópera y  que no tuvo tiempo de hacer duelo de lo que le había pasado. Arteta acudió a las autoridades neoyorquinas, pero en aquel momento le recomendaron sentirse agradecida por estar con vida. 

Como Ainhoa Arteta, cada vez son más mujeres que se atreven a romper el silencio sobre agresiones sexuales en contextos muy diversos. Este diario ha recogido casos en la universidad, en escuelas de secundaria, en el ámbito de la salud, religión . Casos que van desde lo individual a lo colectivo y de lo colectivo a lo individual, reflejo de se están generando contextos que no sólo posibilitan denunciar, sino también que otras víctimas alcen sus voces. 

Es un avance de vital importancia ya que es un momento clave en el que cada vez más espacios facilitan el poder decir “yo también”. En esta línea, la soprano Arteta destaca que es ahora cuando se ve con fuerza de compartirlo porque durante más de una década estuvo sin poder verbalizar esta historia

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