La Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid y el Centro social La Ingobernable de Madrid acogieron ayer las I Jornadas estatales contra el acoso sexual en la universidad, que continuarán durante el día de hoy.  El encuentro está organizado por la Red solidaria de víctimas de violencia de género en la universidad, el Punto violeta Somosaguas y la Unidad de igualdad de la Universitat Oberta de Catalunya.

Estas jornadas suponen el primer encuentro en España sobre el acoso y las violencias en la Universidad. Ante la urgencia de dicha cuestión en la comunidad universitaria, la finalidad es facilitar un espacio de reflexión y construcción de una red de apoyo estatal entre los distintos centros, permitiéndose así una respuesta más eficaz que la encontrada hasta el momento desde las instituciones.

La sesión de apertura de la Jornada fue a cargo de la periodista Yuly Jara de Pikara Magazine, quien expuso los resultados de la investigación realizada sobre las denuncias por acoso que reciben y tratan las universidades públicas de España. A día de hoy existen todavía algunas universidades públicas que no tienen protocolos de prevención y actuación en caso de acoso, como por ejemplo la Universidad Menéndez Pelayo.  

Entre las asistentes hay víctimas de acoso sexual en la universidad, profesoras y profesores y estudiantes interesadas e interesados en la temática de las distintas universidades españolas (Granada, Vic, Barcelona, Madrid, Jaén, etc.), creando un espacio de red y de apoyo que plantea nuevos retos de futuro para las universidades en su posicionamiento contra el acoso sexual.

Uno de los casos más polémicos que ha salido a lo largo del primer día de Jornada es el caso de acoso del catedrático de sociología de la Universidad de Barcelona, denunciado ya en la sección de Omertá de este medio en varias ocasiones, siendo el primer caso público del Estado que ha generado un referente de mala praxis y encubrimiento por parte de la universidad. Las intervenciones en los debates giraron en torno a la necesidad de articular redes de apoyo e intervención que vayan de abajo arriba para superar los casos de acoso, siendo el mecanismo que ha demostrado funcionar hasta el momento. Y no desde la institución al estudiantado. La jornada ha identificado numerosos vacíos por parte de la universidad en materia de actuación a partir de los ejemplos de denuncias en las universidades de Granada, Barcelona o Complutense de Madrid.

El profesorado asistente destacó  la relevancia del movimiento de estudiantes que se ha creado durante los últimos años y la importancia para las nuevas generaciones de estudiantes que ya no tendrán que vivir el silencio por parte de la institución gracias a la solidaridad y los mecanismos creados por el activismo.

Secciones: portada

Si quieres, puedes escribir tu aportación