Manifestación por las calles de Basauri, 12 de enero 2019 // Twitter

Unas cuatro mil personas se manifestaron el pasado sábado en Basauri, Vizcaya, en contra de cualquier abuso sexual a menores. Tras romper el silencio contra un entrenador de fútbol por abusos sexuales a los jugadores, miles de personas salieron a las calles para gritar un firme “Ya no me callo”, tal y como recoge el diario Deia.  Ha sido precisamente un grupo de vecinos y vecinas quienes han convocado esta manifestación. 

De esta manera se inicia un camino donde es la ciudadanía la que toma la palabra para decir “basta”. Romper el silencio social que sostiene la impunidad de los abusos sexuales a menores es sin duda un paso imprescindible para su prevención y erradicación.  En los últimos años, habían crecido las iniciativas lideradas por personas supervivientes del abuso y, desde las organizaciones y fundaciones, se ha hecho un trabajo incansable para prevenirlos.  Pero ahora, con este tipo de manifestaciones, se da un paso más. Es la ciudadanía la que se hace suya esta reivindicación, y la pone en su agenda como prioritaria.

Así vemos cómo en Basauri, por ejemplo, había una gran pancarta que recogía  “¿Abuso sexual en Basauri? ¿Impensable? ¡¡Porque ya no me callo!!”. La pancarta era sostenida por los familiares de la primera víctima que denunció públicamente al entrenador. Hasta seis adultos habían denunciado al mismo entrenador, que ha seguido ejerciendo durante años. En el manifiesto leído al terminar la marcha, se ha denunciado la falta de apoyo a las víctimas que denuncian, en especial las que denuncian años más tarde del abuso cometido. dada la prescripción del delito.

Mostrar apoyo a las víctimas se torna imprescindible, así como a las personas que las defienden, garantizando espacios seguros, donde ya no exista la impunidad a los abusadores y no puedan seguir robando la libertad sexual de las y los menores. 

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