UN Women/Sayed Habib Bidell

Después de la toma del poder por los talibanes, la ex propietaria de una revista, Siamoy, redirigió sus esfuerzos hacia el empoderamiento de las mujeres, enfocándose en las mujeres más vulnerables, incluidas aquellas analfabetas y con discapacidades. Su organización apoyada por UN Women, proporciona capacitación y financiación para negocios dirigidos por mujeres en cinco provincias. Este apoyo ha revitalizado su misión, ayudándola a establecer una oficina y emplear personal, según informe ONU Mujeres.

El programa ‘Reconstruyendo el Movimiento de Mujeres en Afganistán’ de UN Women, lanzado a mediados de 2022, apoya a 113 organizaciones de mujeres en 19 provincias con capacitación personalizada y fondos iniciales. Esta iniciativa es crucial, ya que el empleo femenino disminuyó significativamente a fines de 2022, y muchas mujeres ahora están limitadas a negocios basados en el hogar. El programa es un salvavidas para el desarrollo de habilidades y la restauración de la esperanza.

Siamoy, que ahora emplea a siete personas a tiempo completo, ha expandido su visión para apoyar a cientos de mujeres. De manera similar, Bita en la provincia de Ghor revivió su organización local con la ayuda de UN Women, mejorando su estructura y confianza. Najiba, en la provincia de Balkh, quien perdió su trabajo tras la toma del poder por los talibanes, ahora paga a sus 10 empleados con el apoyo de UN Women y ha refinado las políticas de su organización. Kamela, en Baghlan, una ex estudiante de medicina, valora su papel en el desarrollo de capacidades para mujeres y jóvenes, gracias a la capacitación de UN Women.

El programa, apoyado por varios donantes internacionales, ha ayudado a 515 mujeres a ganar salarios hasta mayo de 2024, demostrando el compromiso de UN Women con la inversión a largo plazo y la capacitación de organizaciones dirigidas por mujeres en Afganistán.

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