Hace unos días publicábamos en DF los resultados  alarmantes del último informe de Ofsted, desarrollado a partir de interacciones con más de 900 jóvenes sobre acoso sexual en Reino Unido. Entre sus resultados se muestra que las niñas y las adolescentes son quienes sufren el acoso y la violencia sexual en mayor medida y de manera muy generalizada.

Entre las reacciones que despertó esta dura realidad en dicho país sorprende un gran número de escuelas que han comenzado a sugerir el uso de pantalones cortos debajo de las faldas del uniforme, según informó la Fundación Thomson Reuters.

Los llamados “Modesty Shorts” (Pantalones cortos de modestia) tendrían la misión de proteger a la niñas y adolescentes de sufrir acoso sexual al impedir que se vea debajo de sus faldas. Esta media ha sido considerada como una forma revictimizar a las jóvenes y poner el foco en la ropa que llevan y no en el hecho de que son los acosadores los responsables de sus actos y no que reaccionan a una “provocación”. 

Voces de diversas activistas, así como la televisión inglesa han hecho eco de este debate, puesto que se sigue poniendo el foco en las víctimas y no en cómo educar a los niños y jóvenes para que no sean abusadores de sus compañeras. 

Desde la socialización preventiva de la violencia de género, se sabe que la prevención de la violencia requiere de interacciones basadas en evidencias que permitan a todas las personas de la comunidad debatir y rechazar las conductas de abuso, crear espacios libres de violencia que aseguren la amistad y compañerismo por sobre el abuso y el acoso entre los jóvenes. 

Estas medidas serán mucho más eficaces a corto y largo plazo, más que seguir limitando la vestimenta de las chicas, ya que sabemos que el acoso es recibido por las mujeres de todo el mundo que visten de maneras muy diferentes sin que esto sea realmente un impedimento para aquellos varones que deciden acosarlas. 

En contraparte, debemos poner el foco en aquellas Mujeres y hombres, una lucha conjunta contra el sexismo y la violencia de género, así como en aquellos chicos que no caen en la coacción de los acosadores y que defienden a las víctimas, debemos quitar el atractivo a aquellos que sí que deciden acosar ya sea en persona o vía redes sociales y que cada vez se queden solos y sin éxito, de esta manera los atractivos son los valientes y las chicas vivirán experiencias académicas libre de violencia. 

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