Se han publicado en las últimas semanas imágenes del padre, que presuntamente ha cometido infanticidio, en una actitud de ligue y diciendo que se acostaría con una chica sin hablar ni una palabra con ella; algunas amistades dicen que era frecuente verlo en pubs ligando con mujeres. Es común que en los ligues no se sepa nada de la otra persona, ni el nombre, ni si tiene pareja, si la maltrata o si ha violado a alguien antes. Se han lanzado a los medios todo tipo de hipótesis sobre qué puede llevar a un alguien a asesinar niñas. Las interpretaciones que tienen más en cuenta las evidencias científicas señalan que esos “monstruos” han evolucionado en familias, en escuelas… Sin embargo, incluso esas interpretaciones prescinden de algunas evidencias científicas, curiosamente las que demuestran que se han socializado en la violencia, entre otros ámbitos, en la “fuckzone” de las zonas de ocio. La mayoría de feminicidas e infanticidas no son chicos que fueron clasificados en los pubs y discotecas en la friendzone, sino en la fuckzone.

Toda la vida los hombres de masculinidades tradicionales dominantes han tenido muy interiorizada la doble moral dividiendo a las chicas en unas para lo que hoy se llama la “fuckzone” y otras para la “friendzone”. Desgraciadamente, ahora hay chicas que se creen libres asumiendo esa doble moral de los hombres más tradicionales y machistas. A los chicos de la “fuckzone” se les permite todo, “ya se sabe cómo son”, ya se sabe que dicen palabras como “guarras” de las chicas que se enrollan con ellos, también se sabe que no aceptan un no y que, si se lo das, buscan como vengarse de ti. Este ambiente y su concepto de fuckzone constituyen una formación muy eficaz de chicos maltratadores que siempre ejercen violencia machista y, aunque casi nunca llega al asesinato, basta con que ocurra una vez para que sea conveniente revisar y corregir todo el proceso para prevenir que no vuelva a suceder.

Defender que los ligues son la cumbre de la libertad sin tener en cuenta esta realidad es un grave error que lleva a consecuencias nefastas.