Este medio ya se hacía eco hace unos meses de diferentes estudios que  identifican las barreras de género en el mundo empresarial y cómo esto afecta a las mujeres. A pesar de que las mujeres empresarias siguen demostrando su liderazgo, reciben premios por su labor y, además, suman atractivo a sus respectivas empresas, no siempre encuentran el apoyo necesario para desempeñar su función.

En el artículo Is Board Gender Diversity Linked to Financial Performance? The Mediating Mechanism of CSR [¿La diversidad de género de la junta está vinculada al desempeño financiero? El mecanismo de mediación de la RSE], se proponían estudiar el vínculo existente entre la diversidad de género y el desempeño financiero en las empresas. Según el estudio, que haya mujeres en las juntas afecta positivamente el rendimiento financiero de una empresa, pero este impacto está mediado, lo que significa que las mujeres presentes en las juntas directivas pueden influir en la RSE (Responsabilidad Social Corporativa) y, dado su impacto en este área, el rendimiento financiero también se ve afectado positivamente. Puesto que el vínculo parece no ser directo, más investigaciones son necesarias para demostrar qué tipo de relación o influencias pueden existir entre las dos variables. 

En vista de estos resultados, es importante seguir analizando el poder femenino ligado a la RSC, dado que las empresas que toman en cuenta este tipo de liderazgo se centran en la responsabilidad que una empresa debe tener por la actividad que lleva a cabo. Si tener más mujeres en la dirección implica un grado más alto de RSC, podría ser un factor muy importante a tener en cuenta. 

Ser socialmente responsable no implica que únicamente la empresa se gestione en base a unos criterios éticos y respetuosos de puertas para adentro, sino que se debe velar por los impactos que los/as empleados/as, accionistas, proveedores, en resumen, todo lo que rodea una empresa de puertas hacia fuera, también sea ético y respetuoso. Por ejemplo, que una empresa proveedora no respete los derechos de su plantilla o que lleve a cabo acciones fuera de lo establecido por la ley, es también responsabilidad de la empresa que contrata a este proveedor, asegurarse que este tipo de actuaciones se lleven a cabo y denunciarlo, si no fuera el caso. 

Como quedó reflejado en la entrevista que Diario Feminista hizo a la presidenta de FEDEPE, Ana Bujaldón, el apoyo y asesoramiento, la comunicación y formación a todas las mujeres decididas a entrar en el mercado laboral, es fundamental para ir juntas hacia un futuro más igualitario. 

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