¿Quién no desea hablar varios idiomas y hacerlo de manera rápida y divertida? Existen evidencias de que ser bilingüe aporta beneficios a las personas y hace que su cerebro active otras funciones gracias a su plasticidad. Además, también sabemos que somos seres sociales, que somos de una manera u otra en función de la gente de la que nos rodeamos. De allí la importancia de escoger bien nuestras amistades. Aplicar la socialización en la manera en la que aprendemos podría ser una manera exitosa de llegar a cumplir este objetivo. 

En esta misma línea, en el artículo The social brain of language: grounding second language learning in social interaction [El cerebro social del lenguaje: fundamentar el aprendizaje de un segundo idioma en la interacción social] que se ha publicado en la prestigiosa revista Nature, se indaga sobre la manera en la que podemos utilizar la interacción entre niños y niñas en su aprendizaje de otro idioma. Para llegar a sus conclusiones, el equipo investigador ha analizado, mediante técnicas de neuroimagen no invasivas, la manera en la que se integran las bases neurocognitivas con la cognición social del segundo idioma junto con diferentes teorías del lenguaje y la memoria. 

El estudio ha contrastado también las técnicas de aprendizaje tradicionales basadas en asociaciones pareadas, ejercicios de gramática, entorno de aula, memoria para procesamiento abstracto, métodos de entrenamiento intensivo frente a las que se centran en el cerebro social del aprendizaje de idiomas y engloban la interacción social con personas y objetos, la incorporación total en el contexto de aprendizaje, el aprendizaje autoexplorador en entornos virtuales, el compromiso sensorial / integración y cambios cerebrales  y el desarrollo de técnicas de neuroimagen válidas.

Aunque este campo de investigación se debe explorar mucho más, como por ejemplo para entender qué rol juega la información no verbal en el aprendizaje de un segundo idioma o cómo se ven involucrados los sistemas de recompensa límbico y subcortical del cerebro a la hora de procesar las emociones y la motivación, es importante conocer cómo funciona nuestro cerebro y de qué manera podemos hacer una poda sináptica adecuada para que nuestras vidas mejoren.

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