Ghislaine Maxwell fue detenida el jueves 2 de julio después de años de investigación, por su relación con Jeffrey Epstein, un depredador que abusaba de menores.  

En la investigación el jurado federal de Nueva York decidió procesarla debido a que Maxwell sería la encargada de “reclutar, preparar y, en última instancia, abusar de las víctimas” sabiendo que eran menores de edad, algunas de tan solo 14 años. 

“Habiendo desarrollado una relación con la víctima, Maxwell intentaría normalizar el abuso sexual… entre otras cosas, discutiendo temas sexuales, desnudándose delante de la víctima, estando presente cuando se desnudaba una víctima menor de edad y estando presente en los actos sexuales que involucraran a la víctima menor de edad y a Epstein”, alegaron los fiscales.

Según la acusación Maxwell y Epstein sedujeron y engañaron a las víctimas para que acudieran a las casas de Epstein, dispersas en los Estados Unidos y en el extranjero, “Maxwell lo sabía y lo que ella pretendía que resultara de su preparación y sometimiento era el abuso sexual”.

Maxwell también es acusada de mentir durante sus declaraciones en un caso relacionado en el año 2016. En palabras de Audrey Strauss, la fiscal en funciones de Manhattan, “Maxwell mintió porque la verdad, como se alega, era casi indecible”, dijo Strauss en una reunión informativa en Nueva York. “Maxwell sedujo a las menores, consiguió que confiaran en ella, y luego las entregó a la trampa que ella y Epstein les había tendido. Fingió ser una mujer en la que podían confiar… Hoy, después de muchos años, Ghislaine Maxwell finalmente es acusada por su papel en estos crímenes.”

Este caso ha impactado a la opinión pública por la manera en que los depredadores abordaban a las víctimas, además de las altas influencias sociales y políticas que tenía el abusador y su cómplice y sus relaciones con príncipes, presidentes, expresidentes y personalidades culturales. Y ha llevado a instituciones como la Universidad de Harvard a emitir un comunicado respecto del caso, posicionándose en favor de las víctimas. 

Cabe recordar que el pederasta se suicidó el 10 de agosto de 2019 y que, tras su muerte, la judicatura federal se comprometieron a seguir con la investigación del caso, lo que llevó pocos días después a que unas treinta de ellas pudieran declarar delante de un juez, puesto que consideran que el suicidio de su agresor no puede ser el fin del caso, ya que hay más personas involucradas. La justicia ha permitido que el juicio continúe y esta detención la consideran un gran avance en la búsqueda de justicia y reparación para las víctimas. 

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