Uno de los problemas latentes en América Latina es la violencia que sufren las mujeres emprendedoras. Si bien la brecha salarial es significante en el mundo laboral entre hombres y mujeres, en los países de estas zonas el reto es doble. 

Las mujeres emprendedoras no sólo están limitadas por las distintas barreras que puedan existir – tales como el acceso limitado al crédito, la falta de educación empresaria y financiera, los derechos de propiedad, que muchas veces son desiguales, o la falta de conexión con los mercados globales y las redes sociales-, sino que está relacionado con diversos factores. Para superar la pobreza, muchas mujeres emprendedoras montan pequeños negocios en dichas zonas; negocios como del sector de la cosmética o la artesanía, pero, ¿cómo pueden superar la pobreza si ellas mismas están siendo atacadas? Hay una mayoría de mujeres en América Latina que aún en el contexto actual se ven obligadas a esconder sus pequeños negocios por las amenazas que reciben y la poca cantidad de recursos que se les presta. Algunas, incluso, se ven obligadas a dejarlo todo y a marcharse con sus hijos e hijas, que también se ven atacados colateralmente, a otros lugares. 

Por problemáticas como esta, la Iniciativa de Estado de Derecho del Colegio de Abogados de Estados Unidos (ABA ROLI), junto a Grameen Foundation, el Centro para la Empresa Privada Internacional y Search For Common Ground, han desarrollado un consorcio de programación global de cuatro años de forma internacional. Dicho consorcio, cuyo nombre es Women And Girls Empowered (WAGE), tiene como objetivo mejorar la prevención y dar respuesta a la violencia de género, así como promover los roles de las mujeres en los procesos de paz, mediación y reforma y apoyar a su empoderamiento económico. 

WAGE trabajará junto a organizaciones locales del área de trabajo correspondiente y así contribuir a la investigación y el aprendizaje para construir evidencias sobre prácticas prometedoras que tengan un impacto positivo. Además, ofrecerá una asistencia directa a mujeres y niñas, brindándoles información, habilidades y los recursos y servicios necesarios que garanticen su éxito en la economía global. También involucrará a hombres y niños como aliados del apoyo a las mujeres. 

La primera estrategia del WAGE se centrará, por tanto, en el empoderamiento económico de las mujeres de las zonas de El Salvador y Honduras, en América Latina. Así puede servir como herramienta de apoyo y de ejemplo, también de contribución para la comunidad científica pero, sobre todo, para mejorar las vidas de mujeres y niñas.

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