Las evidencias científicas publicadas en este medio avalan que la mejor forma de reducir y eliminar la violencia de género es desde los cero años. Todo con el objetivo de poder tener una sociedad libre de violencia en cualquier espacio. 

En la misma línea, el artículo Spaces free of violence: the key role of Moroccan women in conflict prevention in schools. A case study [Espacios libres de violencia: el papel clave de las mujeres marroquíes en la prevención de conflictos en las escuelas. Un caso de estudio] ahonda sobre la manera en la que la participación de mujeres marroquíes en el modelo dialógico de prevención y resolución de conflictos ha transformado un espacio determinado, concretamente una escuela con un 85% de alumnado de origen marroquí, situada en una zona vulnerable. 

Utilizando la metodología comunicativa, de la que hay evidencias científicas que corroboran su impacto social, se ha llevado a cabo un estudio de caso que ha profundizado en la gran mejora que estas mujeres, a través del diálogo igualitario, han vivido. Siete mujeres madres de alumnado de la escuela han tenido un papel activo en la transformación tanto de la escuela como de la comunidad y han podido contribuir a mejorar la convivencia en estos dos espacios. 

Juntamente con la dirección de centro, han podido ser parte activa de la resolución y prevención de diferentes temas como convivencia y bullying, entre otros. Su participación en los espacios académicos, poder hablar de evidencias científicas con personas investigadoras y la importancia de verse implicadas y saber que sus opiniones y vivencias pueden ser parte de una solución conjunta, ha hecho que el conocimiento obtenido se extrapole también a sus enseñanzas desde casa. 

En otras palabras, lo aprendido de prevenir y resolver conflictos en la escuela se puede aplicar perfectamente en otros espacios como la casa. La replicabilidad de este modelo es clave para el impacto social que tiene en nuestra sociedad. 

 

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