¿Puede el dinero comprar la felicidad? La relación entre la felicidad y los ingresos económicos ha estado y está en el centro de muchos debates, poniendo de relieve si nuestros estados emocionales se ven influenciados por los ingresos económicos. 

En este sentido, algunas investigaciones han demostrado la relación que existe entre nuestros estados emocionales y el dinero, ya que las evidencias científicas han demostrado, y así se pone de relieve en esta investigación, Does money buy happiness? Evidence from an unconditional cash transfer in Zambia, que nuestros estados emocionales son un determinante importante para nuestra salud, y también para nuestros comportamientos sociales. 

En esta investigación, se llevó a cabo un programa que garantizaba un ingreso económico en 90 hogares pobres, entre 36 y 48 meses, para averiguar la vinculación que existía. Se demostró que el impacto de la felicidad recayó en las mujeres que vivían en estos hogares, especialmente cuando la satisfacción revertía en el bienestar de sus hijos, así como en la perspectiva del futuro de vida de los mismos. 

El análisis de la investigación sugiere que los indicadores de la felicidad no son meramente económicos, sino que capturan diferentes aspectos no materiales. Por tanto, el bienestar de las personas y su felicidad es un hecho complementario, fruto de múltiples aspectos. 

Los ingresos económicos, el dinero, puede resultar un fin en sí mismo y puede ser un medio para lograr mejores resultados en algunos ámbitos de la sociedad; sin embargo, si no tenemos mejores relaciones sociales, nuestro bienestar también se verá repercutido, y, por consiguiente, nuestra felicidad. Todo el mundo debería ser rico en felicidad sin necesidad de determinantes económicos. 

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