En la última semana del pasado junio un movimiento contra el acoso en los espacios de trabajo se abrió camino en el Reino Unido. 

El día 21 de junio tuvo lugar la 108ª Conferencia Internacional del Trabajo, en Ginebra. A diferencia de las anteriores conferencias, esta ha adoptado una nueva convención para afrontar la violencia y el acoso que se puedan sufrir en los espacios de trabajo. Así se lanzó un tratado con la redacción de la Convención de Violencia y Acoso 2019 y la Recomendación sobre Violencia y Acoso 2019, que incluye algunos principios y pautas para eliminar dicha violencia en el trabajo. 

Así mismo, y referente a este tratado, en el Reino Unido el Trade Union Congress lanzó una petición, junto a Time’s Up y Amnistia Internacional, para eliminar el acoso y violencia que pueden sufrir las mujeres en los espacios de trabajo, y no solo las mujeres, sino también la comunidad LGTB. La petición, bajo el nombre End sexual harassment at work, ya contaba con 8.000 firmas en menos de veinticuatro horas y, tras dos semanas, ya cuenta con 11.081 firmas. Para conseguir avances, se necesita llegar a 15.000 firmas para dar un empujón y que se apliquen nuevas políticas contra el acoso en los puestos de trabajo. 

Mediante estas medidas y el hashtag #ThisIsNotWorking se reclama un mayor conocimiento para la prevención del acoso, la posibilidad de las víctimas de informar anónimamente al regulador o reguladora del lugar, obviamente, evitando los entornos tóxicos que impidan a las víctimas hablar, y que aquellos que no cumplan con las medidas tengan consecuencias, asegurándose así que la responsabilidad no caiga sobre las víctimas y evitando también una posible revictimización de quienes las apoyan.

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