https://www.rozaria.org/nhanga-a-replicable-feminist-and-intergenerational-space

En una aldea de Shamva, al noreste de Zimbabwe, una antigua costumbre está renaciendo con un nuevo propósito. Según informó la Associated Press, las reuniones son organizadas por la fundación Rozaria Memorial Trust y reúnen a adolescentes que comparten experiencias sobre igualdad, educación y empoderamiento. 

El Nhanga, según Rozaria Memorial Trust,  es la habitación donde las niñas dormían y recibían consejos sobre cómo mantener un matrimonio feliz. Durante los últimos cinco años, las chicas han estado llevando a cabo los “diálogos de Nhanga” en sus respectivas comunidades de los distritos de Murewa y Shamva. En estos encuentros, las niñas y mujeres jóvenes lideran conversaciones sobre protección infantil, empoderamiento económico, salud y derechos entre otros temas relacionados con sus derechos y bienestar. Y ahora, el espacio se ha consolidado por grupos de chicas rurales en un espacio de libertad y aprendizaje colectivo para luchar  también contra el matrimonio infantil, uno de los problemas más persistentes del país. 

La reinvención del Nhanga llega en un contexto alarmante: una de cada tres niñas en Zimbabue se casa antes de cumplir 18 años, según UNICEF, que califica la situación como “una emergencia nacional”. Aunque la legislación prohíbe el matrimonio infantil, la pobreza y las costumbres tradicionales mantienen viva la práctica. En África subsahariana, la tasa promedio supera el 40%, con países como Níger alcanzando un 76%, de acuerdo con los últimos datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

El movimiento ha conseguido implicar a líderes locales que ahora imponen sanciones a quienes casan a menores. El modelo, ya adoptado en Zambia y Sierra Leona, ha sido presentado en foros de la Unión Africana y las Naciones Unidas como ejemplo de innovación cultural.

Para Nyaradzai Gumbonzvanda, directora adjunta de ONU Mujeres y fundadora del programa, las leyes son importantes, pero el cambio real empieza cuando las niñas transforman las normas sociales desde dentro.

En el país también hay campañas activas contra el matrimonio infantil, por ejemplo desde el 2023  cinco figuras influyentes de Zimbabwe se unieron a la campaña contra el matrimonio infantil, cada una con una historia y motivación propias. Ruvimbo Topodzi, fundadora de la Topodzi Foundation y sobreviviente de un matrimonio infantil, llevó su caso hasta el Tribunal Constitucional, contribuyendo a la ilegalización de esta práctica en el país. La reconocida cantante y compositora Selmor Mtukudzi usa su fama para amplificar la voz de las mujeres y las niñas, defendiendo su derecho a decidir sobre su propio futuro. Lincoln Tatenda Bipiti, de 18 años e integrante del Adolescent and Youth Advisory Committee de UNICEF Zimbabue, representa a la juventud comprometida con erradicar el matrimonio infantil desde la participación cívica. La joven madre Isabel Mupatsa transforma su experiencia personal en activismo, trabajando para que otras niñas no sufran lo mismo. Finalmente, el ídolo del rugby Tendai “The Beast” Mtawarira, embajador regional de buena voluntad de UNICEF para África Oriental y Meridional, promueve la igualdad de género y el respeto a los derechos de las mujeres a través del deporte y la visibilidad pública.

La implicación de la comunidad es clave para erradicar esta lacra que sustenta los mal llamados «matrimonios infantiles» que son a ojos de la convención de los derechos de la infancia abusos sexuales a menores, y en Zimbabwe hay un movimiento cívico social muy activo para proteger a las niñas de este tipo de abuso.

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