Zoya Sapra Aggarwa. Wikipedia

Su historia es una de tantas que merecen ser contadas por su valentía, por el liderazgo que ejercen y porque abren camino a nuevos horizontes para niñas de todo el mundo. La capitana de aviación Zoya Sapra Aggarwal ha hecho carrera en una profesión mayoritariamente masculina, lo que no le ha impedido llevar a cabo hazañas que la han hecho merecedora de varios reconocimientos como recoge ONU Mujeres en su presentación como miembro de la Generación Igualdad. 

La capitana india se convirtió en la piloto más joven del mundo en volar un Boeing-777 en 2013, consiguiendo otro récord al ponerse al mando de la tripulación de mujeres para realizar el vuelo comercial directo más largo de Air India desde San Francisco, EE.UU., hasta Bangalore, India, durante el presente año, por lo que recibió el reconocimiento de la Junta Asesora Mundial de Aerotime por su papel significativo en la industria aérea. 

Estos logros se vieron reforzados al ponerse a disposición de su aerolínea para pilotar aviones que llevaron a sus compatriotas de regreso a casa desde el extranjero cuando se desencadenó la pandemia de Covid-19. 

Consciente de los avances que ha obtenido en su carrera, Sapra Aggarwal sabe que el apoyo de las familias, la educación y el desarrollo de las capacidades individuales son imprescindibles para que las niñas crean en ellas mismas y sueñen con desarrollar las carreras que les hagan más ilusión y no solo aquellas que se consideran más femeninas. “Soy de la Generación Igualdad porque creo que las niñas de todo el mundo necesitan personas aliadas que las ayuden a soñar, a ver el mundo no solo como lo que realmente es, sino como lo que puede llegar a ser”, dice a ONU Mujeres, donde destaca, además, que los aviones no entienden de género, sino sólo de las capacidades de las personas que los pilotan. 

Zoya es un gran ejemplo de cómo el apoyo puede cambiar la trayectoria de una persona. “Desde muy temprana edad, estaba previsto que mi padre y mi madre me buscaran un “buen” muchacho con quien casarme y tener hijas e hijos. Sin embargo, yo soñaba algo diferente para mi futuro. Desde que tenía ocho años, quería pilotar aviones”, asegura y señala que el apoyo que recibió de su familia fue fundamental para lograr su objetivo. Dennis Muilenburg, director ejecutivo de Boeing, coincide con ella en que la educación y acceso a conocimientos tempranos en ciencia, tecnología, ingeniería, y matemáticas (CTIM) son elementales para propiciar el derrumbe de barreras machistas “y alentar a las niñas a ser capitanas, líderes y promotoras del cambio.”  

Sapra Aggarwal, y las mujeres miembros de la Generación Igualdad son voces que debemos oír y compartir con nuestras niñas y jóvenes para que los sueños de muchas más como ellas se hagan realidad, no solo mejorando su propia trayectoria, sino que se transformen en faros que iluminen el futuro de muchas otras. 

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