Los datos sobre el abuso sexual infantil que nos revelan organismos como la OMS muestran que uno de cada cinco menores sufre abuso sexual antes de cumplir los 17 años. Estas experiencias traumáticas tienen consecuencias muy graves en todos los ámbitos del desarrollo, por lo que la revelación del abuso sexual es una parte fundamental para su superación. Factores sociales, familiares y culturales, entre otros, son decisivos a la hora de romper el silencio, interponer la denuncia y comenzar un proceso tan duro y complejo como el de dar el paso y contar lo sucedido.

El estudio ¿Qué factores inciden para romper el silencio de las víctimas de abuso sexual?, publicado en 2018 por la Revista Española de Investigación Criminológica, se realizó con una muestra de 15 personas (80% mujeres) de entre 20 y 55 años víctimas de abuso sexual antes de los 18 años y que formaban parte de un centro especializado en atención a víctimas. Mediante un cuestionario y una entrevista semiestructurada se analizaron datos en relación con las características del abuso, cuestiones como el momento de la revelación de este, de la denuncia, y la relación con la persona abusadora. Los resultados obtenidos muestran que el miedo a las consecuencias, la vergüenza, la falta de apoyos y el desconocimiento del proceso judicial, influyen a la hora de no interponer la denuncia, pero los datos del estudio también revelan que al 60% de jóvenes que lo comunicaron antes de los 18 y al 61,5% que lo hicieron después de los 18, les sirvió de ayuda hacerlo.

Esto pone de manifiesto la gran relevancia del entorno y la reacción de las personas receptoras de la revelación, aquellas que han de “creer más en las víctimas y evitar juzgar su discurso”, como factor influyente en el proceso. Escuchar a las víctimas y darles voz proporciona claves para la prevención y para la intervención en el proceso de la revelación y denuncia. Asimismo, tal y como concluye el artículo, es vital invertir en programas de prevención, trabajar con los y las jóvenes y familias sobre educación sexual y, sobre todo, educar en la sensibilización social para poder ofrecer a las víctimas una respuesta justa.

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