Ya sabemos que hay investigaciones con impacto social en alumnado con NEE. Las Actuaciones Educativas de Éxito benefician el entorno en el que se aplican debido al factor de replicabilidad que va unido a ese éxito. 

En este caso, en la investigación Adults With Special Educational Needs Participating in Interactive Learning Environments in Adult Education: Educational, Social, and Personal Improvements. A Case Study, publicada en “Frontiers in Psychology”, se profundiza en la manera en la que el aprendizaje interactivo beneficia también a alumnado adulto. Conocemos la profunda transformación que ha implicado la Escuela de Personas Adultas de La Verneda en el barrio y en las propias personas adultas, como, por ejemplo, a través de la lectura de obras universales como el Ulises de Joyce.

El estudio sobre personas adultas con y sin NEE se centra en la brecha existente en la evidencia científica que promueve la inclusión de este tipo de alumnado, para poder ahondar en la manera en la cual cualquier persona se pueda beneficiar de las ventajas del aprendizaje interactivo. Entre las mejoras identificadas, se pueden destacar avances educativos, mayor bienestar y sentimiento de inclusión.

En cuanto a las mejoras educativas, las personas participantes remarcaban que estos espacios le servían para aprender sobre muchos temas como matemáticas, láseres, física, química y otras culturas, además de conceptos útiles para la vida cotidiana como política o empleo.  Referente a un mayor sentimiento de inclusión social, este tipo de espacios educativos tienen en su base la comunidad en su conjunto, se fundamentan en un trato igualitario y ofrecen espacios a los que todas las personas sienten pertenecer, pueden colaborar y no hay lugar para el rechazo. Por último, en cuanto a sentir un mayor bienestar, los resultados indican que cuando personas con NEE participan en entornos interactivos igualitarios se promueve un vínculo más fuerte con los y las demás y que este factor es decisivo para su bienestar emocional. Además, esos vínculos creados en espacios académicos, de puertas para adentro en el centro educativo, construyen puentes que traspasan los muros del centro y crear una mejor convivencia. 

El empoderamiento que sienten las personas en estos espacios supera cualquier expectativa. En palabras de un participante, “cuando sales de clase, y terminas la lección, sientes una sensación de seguridad, de poder, porque si eres capaz de hacer una clase, ¿de qué no vas a ser capaz?”. ¿Puede haber algo más transformador?

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