Recientemente, la FIFA ha presentado el Diploma FIFA Guardians de salvaguarda de menores en el deporte, cuyo objetivo es afianzar y profesionalizar en el mundo del fútbol los estándares relativos a la protección de la infancia. El programa educativo consiste en enseñar a las asociaciones miembro, cómo manejar adecuadamente el acoso y el abuso. 

La FIFA lleva unos años apostando por la protección de los y las jugadoras y la infancia. En 2019 anunció el  FIFA Guardians, iniciativa que dieron a conocer después de la Copa Mundial Femenina de 2019, el Diploma presentado es una extensión del mismo. 

El anuncio de este programa educativo se produce a raíz de las denuncias de abuso sexual sistemático de jugadoras en Haití. Estas denuncias sacaron a la luz años de abusos a niñas, niños y mujeres jóvenes entre 2014 y 2020. La Human Right Watch, organización no gubernamental y sin fines de lucro que vela por el cuplimiento de los derechos de las personas en todo el mundo, participó en la investigación del caso junto con la FIFA y concluyeron lo que las evidencias han demostrado, que para que haya un abusador, tiene que haber cómplices que lo saben y o bien miran a otro lado, le facilitan los abusos, o se suman a ellos, como es el caso de trabajadores de la federación y funcionarios que habían participado en los abusos. 

Las evidencias han demostrado que las políticas y acciones dirigidas a frenar los abusos sexuales y de cualquier tipo han de dirigirse hacia la tolerancia cero, es decir, tiene que quedar clara la intransigencia, como entidad, hacia el acoso y el abuso. También tienen que poner el foco en el apoyo y la solidaridad hacia las víctimas y, muy importante, hacia las personas que apoyan a las víctimas para evitar el acoso sexual de segundo orden

Los datos que tenemos en Europa muestran que aproximadamente 1 de cada 5 niños y niñas son víctimas de alguna forma de violencia sexual. Se estima que entre el 70 y 85% de los abusadores son personas conocidas y en las que confían, entre los que están los entrenadores deportivos que aprovechan su abuso de poder y de la confianza. Es muy importante visibilizar que dentro del deporte puede haber abusos para posibilitar que los y las deportistas menores o juveniles y sus familias estén atentas y lo identifiquen rápidamente, evitando así que vaya a más o lo sufran otras personas. Por ejemplo, hay situaciones que nos pueden hacer saltar la alarma como las que nombraba Gloria Viseras en esta entrevista: entornos con relaciones muy desiguales de poder, entornos donde se permita que estén los adultos solos con los niños en una sala cerrada o donde los entrenadores puedan dar masajes.  

El movimiento social #metoo ha marcado un antes y un después, también en el mundo del deporte, ayudando a miles de víctimas a romper el silencio que llevaban años guardando y ha posibilitado que se sintieran apoyadas por muchas personas valientes que les han dado su apoyo públicamente y han rechazado de forma contundente a los abusadores.  Darle la vuelta a la cultura que permite los abusos en el deporte sólo lo podemos hacer juntos y juntas “jugando con un reglamento” donde la ética y la honestidad le devuelvan la belleza que solo algunos, le han robado. 

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