Imagen de la ONU

Las mujeres indígenas están rompiendo el silencio sobre los abusos sexuales que han sufrido durante generaciones. 

Durante muchos años los acosadores han sido protegidos con el pretexto de proteger a toda la comunidad y evitar el fomento del racismo, la vergüenza y la culpa generadas por la colonización. 

Rosseanne Supernault ha sido una de las mujeres que han comenzado a denunciar por redes sociales los abusos de Ian Campeau, DJ y ex miembro de una tribu llamada Red.  Ella junto a muchas más compañeras, han dicho que el silencio ya no es nunca más una opción, la cultura tóxica bystander de encubrimiento se ha acabado. 

Campau, no es el único agresor, las víctimas hablan sobre la gravedad de las masculinidades violentas y la cultura de la violación imperante en sus comunidades Describen cómo durante muchos años “el silencio” ha sido la única oportunidad, pero que su generación no está dispuesta a que esto siga ocurriendo. 

Así, las mujeres indígenas están buscando los medios para que los acosadores tengan que rendir cuentas. Principalmente, están utilizando los medios de comunicación para dar difusión a los hechos. Al mismo tiempo, están luchando para encontrar formas de fortalecer el sistema de justicia actual.

Las supervivientes son quienes están liderando este movimiento y tienen claro que cuantas más mujeres se atreven a hablar, más seguro es para las demás y más cambios podrán lograr. Por ello, su lema es #IBelieveYou (Te Creo), en una reformulación del #metoo. Porque quieren que ninguna mujer sienta nunca más que hizo algo para merecer el abuso, quieren que cualquier mujer sepa que va a ser creída y apoyada si decide denunciar, quieren que todas las mujeres puedan vivir en libertad.

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