En su continuo trabajo por dar herramientas a las autoridades políticas y sociales en pos de una recuperación inclusiva, basada en evidencias, de la crisis generada por el COVID-19, ONU Mujeres pone el foco de atención en la economía de los cuidados y hace recomendaciones que se deben tener en cuenta para la recuperación de la economía con una mirada de género y un liderazgo feminista que aproveche esta situación como una oportunidad para una economía de los cuidados más justa.

Este informe (Policy Brief nº16) aporta nuevas evidencias sobre el impacto de la pandemia mundial COVID-19 en la economía de los cuidados y complementa al brief anterior “Abordar las consecuencias económicas de COVID-19”

En sus 10 páginas, el documento destaca las medidas clave necesarias para hacer frente al aumento del trabajo de cuidados no remunerado como resultado de pandemia, afirma que es necesario garantizar una compensación adecuada y condiciones de trabajo decentes para las personas trabajadoras de cuidados remunerados e insiste en la necesidad de permitir la participación de las personas cuidadoras remuneradas y no remuneradas en las decisiones políticas que les afectan. 

El documento formula, además, recomendaciones que deben ser examinadas por todas las partes interesadas, desde los gobiernos hasta las organizaciones internacionales y el sector privado, con ejemplos de medidas ya adoptadas. 

El informe establece que los cuidados y el trabajo doméstico no remunerados sostienen a las familias y las comunidades a diario, una aportación significativa al desarrollo económico al formar personas aptas, productivas y capaces de aprender. Sin embargo, sigue siendo un área invisible, infravalorada y descuidada en la formulación de políticas económicas y sociales, y su distribución está muy desequilibrada: En todo el mundo, las mujeres realizan tres veces más trabajos de cuidado y domésticos no remunerados que los hombres.

Según ONU MUJERES habría dos etapas de intervención, una centrada en la necesidad de apoyo inmediato y la siguiente centrada en la inversión que permita mejorar el sistema en el futuro

 Frente a la necesidad de apoyo inmediato

  1. Reconocer a las personas trabajadoras de la salud -pagadas y no pagadas- como esenciales y garantizar su seguridad en el trabajo.
  2. Ampliar la protección social de las personas con responsabilidades de prestación de cuidados.
  3. Proporcionar un nivel mínimo de servicios de guardería, en particular para las hijas e hijos de las personas trabajadoras esenciales.
  4. Dar prioridad al acceso a los alimentos y a los servicios básicos.
  5. Alentar una mayor distribución de los cuidados no remunerados y el trabajo doméstico.

Para la recuperación y la resistencia a largo plazo

  1. Crear sistemas de atención robustos, resistentes y que tengan en cuenta el género.
  2. Invertir en infraestructura básica accesible y en tecnología que permita el ahorro de tiempo.
  3. Transformar los mercados laborales para permitir la conciliación del empleo remunerado y la atención no remunerada.
  4. Reorientar las políticas macroeconómicas para permitir que la economía del cuidado prospere.

Estos documentos de recomendaciones políticas que realiza ONU MUJERES son esenciales para conocer el estado global de la situación de las mujeres en el mundo y tener en cuenta las evidencias que permiten desarrollar políticas más justas y que lleven a la transformación y superación de las desigualdades.

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