Después de 30 años de reivindicaciones de las mujeres, el gobierno de transición de Sudán ha sido elogiado por sus últimas reformas, que despenalizan la apostasía, prohíben la mutilación genital femenina y ponen fin al requisito de que las mujeres obtengan permisos de viaje.

Según expone The Guardian, quienes defienden de la igualdad afirman que la legislación hace grandes avances para rechazar la discriminación que enfrentan las mujeres y las minorías durante el mandato de 30 años de Omar al-Bashir que finalizó en 2019. La organización benéfica contra la tortura Redress y el Centro Africano de Estudios de Justicia y Paz con sede en Sudán dijeron que las medidas “acercan a Sudán un paso más hacia la eliminación de la violencia estructural contra las mujeres y las minorías”.

Las transformaciones legislativas en Sudán ahora deberán ponerse en práctica para ver los resultados que pueden conseguir liberar a las mujeres de la violencia, de acusaciones y enjuiciamiento a mujeres acusadas de adulterio o de prostitución 

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