Desde que Mia Khalifa abandonó la industria pornográfica hace seis años, no ha parado de denunciar su funcionamiento haciendo públicos los malos tratos y abusos sexuales que sufrió. La rabia de los explotadores y sus aliados porque se haya atrevido a alzar la voz ha acarreado que lleven años dirigiendo hacia ella amenazas, presiones y críticas constantes.  

Una de estas formas de violencia continua contra ella es mediante el mantenimiento  y consumo en plataformas pornográficas  del contenido que grabó en el pasado y que en repetidas ocasiones ha reclamado que eliminen. Khalifa ha manifestado que este hecho la pone en permanente riesgo y está afectando gravemente a su salud física y mental. 

No obstante, Mia ha recibido numerosas muestras de apoyo y solidaridad por parte de diferentes colectivos. El último, y de una forma muy original, ha sido el de las fans del pop coreano (Kpop). Comenzaron creando una petición en la plataforma change.org y el hashtag #justiceforMia y en poco tiempo obtuvieron millones de apoyos por todo el mundo. Al mismo tiempo, empezaron a publicar cientos de vídeos de kpop con el nombre de Mia en las webs que ella misma había denunciado; de este modo, quien busque el  contenido pornográfico, sólo encontrará los vídeos musicales. 

Toda la acción que han llevado a cabo ha tenido un gran impacto. Para empezar, Mia ha manifestado que su reivindicación está siendo escuchada y que ella se está sintiendo apoyada.  Por primera vez se ha sentido a salvo y reforzada después de años de lucha, gracias a la valentía y el ingenio de fans de Kpop de todo el mundo que han creado una fuerza infatigable. 

Secciones: subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación