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La cuestión de la sexualización de personajes femeninos en los videojuegos es uno de los temas que entran en el debate actual sobre la influencia de los videojuegos. Un reciente estudio ha afirmado que, de acuerdo con una investigación realizada, los personajes femeninos sexualizados potencian que la persona que juega a ese videojuego ejerza un mayor acoso sexual. 

El estudio Effects of sexualized video games on online sexual harassment, realizado por Jonathan Burnay, de la Universidad de Lieja, Brad J. Bushman, de la Universidad Estatal de Ohio, y Frank Laroi, de la Universidad de Bergen, cogió una muestra de 211 personas participantes para llevar a cabo el experimento social. De estas 211 personas, algunas jugaron a un videojuego con personajes femeninos sexualizados y otras jugaron al mismo videojuego, pero sin personajes sexualizados. Basándose en el Modelo de Agresión General (The General Aggression Model) de Craig A. Anderson, Johnie J. Allen y el mismo Brad J. Bushman, integrado con el Modelo de Confluencia de Agresión Sexual (The Confluence Model of Sexual Aggression) de Neil M. Malamuth, Daniel Linz y Christopher Lawrence Heavey, se estudiaron las variables que podrían estar relacionadas con el acoso sexual online, como la agresividad de los rasgos, el sexismo ambivalente o la desinhibición en línea. Cabe decir que ambas evidencias describen los factores que interfieren en ejercer violencia y agresión -factores sociales, personales, cognitivos, etc.- y, en el caso de la masculinidad, el Modelo de Confluencia de Agresión Sexual describe lo que se llama “masculinidad hostil”, aunque hay muchos más términos para reconocerla. Ambos estudios fueron necesarios para llevar  a cabo el proyecto y determinar si la sexualización en los videojuegos afectaba al ejercer acoso sexual online. 

Los resultados mostraron que, efectivamente, aquellos participantes que jugaron al videojuego con personajes femeninos sexualizados tenían un nivel más alto de ejercer el acoso hacia una pareja femenina con términos violentos y actitudes machistas. Según indica el estudio, la sexualización de personajes femeninos en un videojuego podría ser suficiente como para ejercer acoso sexual online hacia las mujeres. 

Sabiendo esto, quizá deberíamos plantearnos la forma en la que los desarrolladores de videojuegos muestran a sus personajes. Quizá los personajes deberían corresponderse a la realidad en lugar de sexualizarlos,  y hacer que sus acciones no sean violentas. Habría que aplicar estas evidencias para trabajar así la apariencia y el contenido a transmitir. 

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