Recientemente los medios de comunicación han publicado y compartido un vídeo del Dalai Lama coaccionando a un niño a besarle en la boca y su lengua. Tal y como recogen las evidencias científicas dicha conducta se identifica como  abuso sexual.  

Lo grave, además de su conducta, era escuchar el jalear de las personas ahí presentes, algunos riéndose y aplaudiendo. También se ha  podido comprobar como hay personas que han justificado los hechos o han dado más importancia a las disculpas del Dalai Lama que al rechazo de la conducta abusiva. Estos hechos muestran una vez más, la existencia de un problema de socialización hacia el abuso sexual de menores urgente a solucionar.  

Ante los abusos sexuales solo existe una respuesta, el rechazo y la aplicación de las medidas preventivas avaladas por las evidencias científicas compartidas por la comunidad científica internacional. Así como la difusión de las ya existentes iniciativas interreligiosas que están llevando a cabo programas de prevención, desde la aplicación de la evidencia científica Tolerancia 0 a cualquier tipo de abuso sexual sea quien sea quien lo realice.

Por tanto, rechazar los abusos sexuales es rechazarlos venga de quien venga, no justificarlos en ninguno de los casos. Independientemente del origen cultural, sexual, religioso, del partido político (izquierda o derecha) al que pertenezca o su posición de poder. 

Y la evidencia científica es clara y contundente: Se debe rechazar cualquier tipo de violencia o abuso a las niñas y niños.

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