La iglesia ha abierto una investigación, sin precedentes en España, de 251 miembros del clero y algunos seglares de instituciones religiosas acusados de abusos a menores a partir de un trabajo de recopilación e investigación de denuncias que inició El País a lo largo de los últimos tres años. 

Según el mismo diario, el pasado 2 de diciembre, el informe fue entregado al Papa Francisco aprovechando el contacto directo del Pontífice con los periodistas en su viaje a Grecia. Un asistente de Francisco lo hizo llegar a la Congregación para la Doctrina de la Fe, institución que centraliza la investigación de la pederastia en todo el mundo católico y que dirige el jesuita español Luis Ladaria. También se hizo entrega del estudio al presidente de la Conferencia Episcopal Española

El caso más antiguo del informe data de 1943 y el más reciente de 2018. Según El País para el cálculo del número de víctimas solo se ha contabilizado los testimonios de víctimas directas y testigos directos. En la mayoría de relatos hablan de pederastas que abusaban de decenas de niños siendo esta conducta un “secreto a voces”.

El Vaticano, como acostumbra a hacer cuando las denuncias son tan numerosas y no pertenecen a una sola orden, diócesis o abusador concreto, supervisará a través de la Congregación para la Doctrina de la Fe todo el proceso que lleve a cabo la CEE. Roma esperará resultados, que según su propio código, deberían llegar en no más de tres meses. 

En 2018, fue el año en el que la Iglesia Católica rompió el silencio sobre abusos sexuales a miles de menores que llevaban pasando durante décadas y 2019, fue el año en el que el Papa Francisco convocó a los presidentes de las Conferencias Episcopales de todo el mundo a una cumbre en la que se abordaron, por primera vez en la historia, los abusos sexuales ocurridos en la Iglesia. Gracias a las normas aprobadas por el Papa Francisco en 2019 para acabar con el encubrimiento, en las que se tiene la obligación de iniciar una investigación incluso cuando no sea una denuncia formal o sin datos precisos, esta investigación va a ser posible. 

En este mismo diario, hemos hablado de la necesidad de que las instituciones por una parte, reconozcan que existen casos de violencia sexual dentro de la misma y por otra, que tomen medidas para erradicarla posicionándose siempre del lado de las víctimas. Esta investigación que se ha abierto por parte de la Iglesia, es un ejemplo de posicionamiento activo, que podrían seguir otras instituciones (escuelas, universidades, entidades deportivas…) si lo desean y,  que deja muy clara la postura de tolerancia 0 ante el abuso sexual.    

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