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Desde que se declarara la pandemia de la COVID-19 en 2020, los y las investigadoras de todo el mundo han estado trabajando de manera intensa para buscar formas de prevenir y superar el virus. Muchos de estos esfuerzos han estado dirigidos, por un lado, hacia diseñar mascarillas que protejan a las personas del virus y, por otro lado, a elaborar formas de realizar tests de diagnosticar el virus de manera más rápida y eficaz. Un nuevo estudio realizado por investigadores e investigadoras del MIT y Harvard muestra un nuevo diseño que une ambas cosas: una mascarilla que sirve para diagnosticar la COVID-19.

En el estudio recientemente publicado en Nature Biotechnology, los y las investigadoras demostraron que sus mascarillas son tan buenas para diagnosticar el virus como los tests que se utilizan normalmente en los laboratorios. Uno de los investigadores, Luis Soenksen, explicaba uno de los beneficios de esta mascarilla: “Si las pruebas y la detección a nivel biológico-molecular pudieran hacerse en un formato que permitiera seguir a la gente en lugar de tener que ir a la clínica, tal vez se podría animar a la gente a hacerse más pruebas”.

A pesar de que cada vez hay más gente vacunada, los y las científicas alertan de la necesidad de que sigamos protegiéndonos, especialmente por las nuevas variantes. En este sentido, estas nuevas mascarillas sirven especialmente para aquellos lugares en los que hay brotes de nuevas variantes.

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