La incorporación del alumnado con necesidades educativas específicas en centros educativos ordinarios está aumentando, pero no siempre se garantiza su acceso a una educación de calidad. En España, como concluye el informe del Comité de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (Naciones Unidas, 2017), las iniciativas y las reformas hacia la educación inclusiva no han modificado en profundidad las características del sistema educativo y se mantienen las vulneraciones del derecho a la educación inclusiva y de calidad. 

Contribuyendo a aportar evidencias científicas de impacto social para mejorar esta situación, el estudio Dialogic Learning Environments That Enhance Instrumental Learning and Inclusion of Students With Special Needs in Secondary Education, publicado en la revista “Frontiers in Psychology”, analizó el caso de un centro de Educación Secundaria situado en la Comunidad Valenciana (España), centrándose en tres estrategias educativas implementadas en el centro y su impacto en la mejora educativa y la inclusión del alumnado con necesidades especiales: la co-enseñanza (CoE), los Grupos Interactivos (GII) y las Tertulias Literarias Dialógicas (TLD).

La investigación aporta datos cualitativos, obtenidos a partir de la Metodología Comunicativa y a través de las observaciones y el análisis documental de las tres estrategias educativas, que reflejaron un aumento significativo del aprendizaje instrumental así como una mejora de la inclusión general del alumnado con necesidades educativas especiales en el centro. El análisis de los resultados en la investigación pone de manifiesto lo que se consigue con las tres actuaciones, CoE, GGII y TLD

  • El alumnado con necesidades especiales participa y comparte los mismos contenidos de aprendizaje en las actividades con sus compañeros y compañeras. Estos hallazgos arrojan luz para superar la percepción de la complejidad académica como una barrera para las prácticas inclusivas en la escuela secundaria. Más allá de los contenidos de aprendizaje, lo que definen estas tres estrategias es el potencial de la multiplicación de las interacciones en el aula.
  • Las altas expectativas son percibidas como muy positivas por el alumnado con necesidades específicas, lo que permite que tanto el profesorado como los compañeros y compañeras cambien sus percepciones sobre los intereses y las capacidades de esos alumnos y alumnas. 
  • El papel del voluntariado sin formación especializada contribuye positivamente a promover las interacciones entre iguales en las aulas. Este hallazgo tiene implicaciones sobre las funciones y la preparación de otras personas que trabajan con estudiantes con discapacidad y la implementación de colaboraciones eficaces dentro de los entornos educativos inclusivos.
  • El cambio del rol del profesorado de educación especial es posible (de una enseñanza basada en el aprendizaje individual a una enseñanza basada en el aprendizaje dialógico), acompañado de una transformación del profesorado que les ha permitido la mejor comprensión del alumnado con necesidades especiales y el deseo compartido de una mejor educación para ellos y ellas.

El estudio concluye que los GGII, las TLD y la CoE están aumentando las oportunidades de crear entornos de aprendizaje más inclusivos para los niños y las niñas con necesidades educativas especiales. Este hecho tiene claras implicaciones para los y las profesionales de la Educación Secundaria y también para el diseño de políticas educativas públicas. Centros educativos como el analizado y otros muchos que existen en el mundo, nos inspiran hacia nuevos horizontes educativos en los que hagamos posible el derecho a una educación inclusiva y de calidad para todas las personas, sin excepción.

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