El Consejo de Europa (CE) es el órgano creado para proteger y promover los derechos de todas las personas, incluidos las niñas y los niños. Actualmente, una parte de su actividad se centra en el desarrollo de la agenda establecida en la Estrategia del CE para los derechos de las niñas y los niños para el periodo comprendido entre los años 2016 y 2021, cuyo principal objetivo es hacer realidad los derechos humanos relacionados con las siguientes categorías: 

    • Igualdad de oportunidades para todos los niños y las niñas.
    • Participación de todos y todas sin excepción.
  • Una vida libre de violencia para todas las niñas y los niños.
  • Una justicia adaptada a los menores para todas las niñas y niños. 
  • El reconocimiento de los Derechos de los niños y las niñas en el entorno digital.

Uno de los hallazgos que refleja el documento que el Consejo Europeo publicó al dar comienzo el programa fue que la violencia es la principal preocupación expresada por la infancia. Otro dato mostrado en relación con la misma es que a pesar de los grandes progresos realizados al hacer frente a la violencia contra las niñas y los niños, los avances siguen siendo demasiado lentos y fragmentados. Estremece leer en el informe que el riesgo de violencia contra los niños, en especial las niñas, continúa estando presente en cada entorno, incluido el entorno digital, y los lugares en que los y las menores deberían estar más seguros como las escuelas, todas las estructuras de acogida, instituciones judiciales, actividades de ocio, deportes y el hogar.

En un encuentro reciente, Alfonso Lara Montero, Director Ejecutivo de European Social Network (ESN), reconocía ante el Consejo Europeo que denunciar adecuadamente es clave para frenar el abuso infantil y ofreció al Grupo la colaboración de la ESN con el fin de ayudar a que se garantice la incorporación de las directrices desarrolladas en esta línea al trabajo cotidiano de los servicios sociales públicos locales.

En este sentido, A. Montero expresó que la experiencia de la red, que en 2016 ya publicó el Informe Invertir en servicios para niños y niñas, mejorar los resultados, trabajando en estrecha colaboración con las autoridades locales de política social y los servicios sociales les ha proporcionado una perspectiva que aporta mucho al debate actual sobre cuáles son las pautas a seguir adecuadas para los y las profesionales que informan sobre el abuso infantil e invitó al Grupo de trabajo del CE, cuya labor es el diseño de las respuestas eficaces a la violencia contra la infancia mediante la colaboración con los servicios sociales de zona. El equipo asiste al Comité Directivo de los Derechos del Niño y la Niña en el CE en su mandato de mejorar la implementación de los estándares internacionales sobre la protección de los niños y las niñas contra la violencia en los estados miembros. Entre sus objetivos se encuentra el de desarrollar instrumentos no vinculantes que proporcionen orientaciones eficaces para los Estados miembros acerca de los cauces y sistemas de los que los profesionales pueden hacer uso para denunciar la violencia contra menores así como de las medidas e intervenciones diseñadas para prevenir la violencia entre iguales y el comportamiento sexual abusivo.

En esa reunión celebrada el pasado 22 de abril, se revisó el proyecto de Recomendación sobre los mecanismos para denunciar la violencia infantil y se debatieron temas como hasta qué punto las recomendaciones pueden o no obligar a los Estados a llevarlas a cabo, el desarrollo de una definición ajustada de violencia contra la infancia o la evaluación de la utilidad práctica de las orientaciones para los órganos informantes y, en relación a esto último, Montero insistió en la idea de que las recomendaciones sólo serán eficaces en la medida en que los servicios locales pueden actuar en consecuencia.

Secciones: subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación