Años más tarde se rompe el silencio ante el maltrato que sufrieron las jugadoras de la Selección Española de fútbol por parte del seleccionador Ignacio Quereda. Durante casi tres décadas tuvieron que sufrir en silencio las humillaciones y ataques por miedo a no ser convocadas nunca más y por no estar protegidas por una Federación que miraba a otro lado dándoles la espalda y dejándolas solas ante los ataques. 

Cuando Ignacio Quereda fue nombrado seleccionador, su currículum no le acompañaba pero, sí tenía una muy buena amistad con el entonces presidente de la Federación, Angel María Villar, cuya amistad lo llevó a mantenerse en el cargo durante 27 años (1988-2015), según La Vanguardia. 

La primera queja formal sobre el maltrato a las jugadoras se remonta a 1997. España quedó tercera en su debut en una Eurocopa y, a su regreso, algunas internacionales pidieron por carta la dimisión de Quereda por su desprecio a las jugadoras y el trato intimidante que ejercía sobre ellas.

Quienes emitieron estas denuncias formales pagaron las consecuencias. A Toña Is, no la volvieron a llamar para la selección a pesar de haber formado parte del equipo cuando ganaron el primer mundial femenino que ostenta España, aunque no pudieron evitar que lograra muchos éxitos deportivos, Teresa Andreu, responsable de fútbol femenino de la RFEF, trasladó la queja, pero cayó en saco roto y la obligaron a dimitir por apoyar a las futbolistas. Ahora sabemos que este tipo de violencia que reciben las personas que apoyan a las víctimas o que denuncian por ellas, es acoso sexual de segundo orden y ya hay comunidades autónomas que la han legislado. Laura Ruíz también se enfrentó a Quereda, quien le dijo que si se iba a jugar a Estados Unidos no la volverían a llamar para selección, y así fue. 

En el Mundial de Canadá 2015, las jugadoras internacionales hicieron pública una carta pidiendo la dimisión de Quereda, aprovechando el tirón mediático. En ese momento no se atrevieron a denunciar cómo las trataba y aludieron a motivos deportivos como que no había preparado bien el Mundial. 

¿Cuál fue la respuesta de la Federación? Les dio la espalda protegiendo al agresor. La Federación les exigió una disculpa por las formas en las que lo habían denunciado. Quereda se negó a dimitir y recibió el apoyo de Villar e incluso de Vicente del Bosque. Las jugadoras cuentan que el seleccionador las llegó a amenazar públicamente diciendo que esto ya lo habían intentado otras antes y él se las cargó. Quereda acabó presentando su dimisión mes y medio después y la Federación lo despidió con una carta llena de elogios a su gestión. 

Recientemente se han hecho públicos, a través de la periodista Danae Boronat, ejemplos de las constantes agresiones sexuales que sufrían las jugadoras. Frases como “a ti lo que te hace falta es un buen macho”, “esta lo que necesita es que le metan una guindilla por el culo”, o “la próxima vez, el escote te lo pones por delante” fueron algunas de las que pudo decir a las jugadoras ante el permiso y la complicidad de los que lo conocían durante 30 años. En las agresiones también había pellizcos en el culo y levantar la camiseta a una jugadora con la excusa de decirle que se quitara un piercing. 

En este caso no pudieron pasar de víctimas a supervivientes ya que las que no lo aceptaron, no volvieron a una convocatoria con España y esto ya sabemos que desanima a seguir los pasos de quien denuncia porque los agresores ya se encargan de ejercer castigos ejemplares para que nadie se atreva a alzar la voz. 

El nuevo seleccionador, Jorge Vilda, no volvió a convocar a las veteranas que habían formado parte de estas denuncias, tratando a las víctimas y al agresor de la misma manera, lo que se aleja radicalmente de lo que es la justicia. 

Deseamos que el presente y el futuro de la selección femenina sea muy diferente. Estamos viviendo un momento histórico donde los agresores ya no pueden campar a sus anchas porque la mayor parte de la sociedad no vamos a mirar hacia otro lado y nos sumaremos a las denuncias y al apoyo de quien sufra cualquier tipo de violencia. Las denuncias valientes que hicieron en contra del seleccionador no caerán en saco roto porque, aunque tarde, la verdad siempre pone a cada uno en su sitio y ellas están en el lado de la valentía y la lucha por un mundo mejor.

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