Esta semana hemos tenido una gran noticia en relación con la salud mundial. El martes pasado, la Organización Mundial de la Salud declaró que la polio ha quedado oficialmente “erradicada” de África. La OMS ha anunciado que, después de cuatro años consecutivos sin casos declarados y de un esfuerzo considerable por realizar la vacunación de los niños y las niñas para protegerles de esta enfermedad, se puede decir que se ha conseguido este objetivo histórico, el cual se ha conseguido gracias a los importantes esfuerzos financieros y las intensas campañas de inmunización. 

La poliomielitis es una enfermedad infecciosa aguda, que afecta principalmente a los niños y niñas, causada por el “poliovirus salvaje”. El virus de la polio se transmite de persona a persona sobretodo por vía fecal-oral o, con menos frecuencia, a través del agua o los alimentos contaminados. Este, se multiplica en el intestino desde donde invade el sistema nervioso y puede causar parálisis. Esta enfermedad no tiene cura, pero es prevenible por medio de la inmunización. La poliomielitis afectó al mundo entero hasta que, en los años 50, se descubrió una vacuna que estuvo disponible principalmente en los países desarrollados. Asia y África han seguido sufriendo, durante muchos años, esta enfermedad y sus consecuencias. 

El último caso de poliomielitis se detectó en Nigeria el año 2016, donde, por desgracia, la vacunación masiva se vio afectada por la violencia interétnica y la desconfianza de algunas comunidades. El coordinador de la OMS en este país advierte que, aun y haber razones de peso para mostrarse optimista, la enfermedad podría resurgir si no se mantiene el ritmo de la inmunización de la población y evitar la importación del virus que parece que sigue circulando activamente en Afganistán y Pakistán. No se puede bajar la guardia. 

La lucha para lograr la erradicación de esta enfermedad se remonta al año 1996. Durante el 32º período de sesiones de la Organización de la Unidad Africana celebrado en Yaundé (Camerún), los Jefes de Estado se comprometieron a erradicar la poliomielitis en el continente africano. Cada año, el virus paralizaba a 75.000 niños y niñas. Nelson Mandela se implicó en esa lucha y lanzó la campaña Kick Polio Out of Africa (Sacar la poliomielitis de África) con el apoyo de la organización sin ánimo de lucro Rotary International. Juntos, movilizaron a las naciones para que se implicaran y esforzaran en conseguir vacunar contra la polio a toda la población infantil. 

Después de tantos años, esta es una gran noticia. Esperemos que dentro de muy poco podamos decir lo mismo con relación a la COVID-19 y que la vacuna llegue a la población mundial sin que se produzcan discriminaciones en ningún continente o país.

Secciones: subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación