Un  artículo publicado en the Lancet Global Health compara los resultados de los estudios realizados en el Hospital Central de Maputo, de Mozambique entre 2003 y 2013, en los que se investigaron las causas de muertes de mujeres durante el embarazo, el parto y el puerperio, a través de la comparación de los diagnósticos iniciales y los resultados de las autopsias realizadas. 

Los resultados presentados han demostrado que en esa década la cifra de muertes de mujeres en países pobres por causas obstétricas no ha disminuido de manera significativa, siendo aún el gran responsable la falla de diagnóstico durante el proceso de gestación. 

A pesar de que ha aumentado de 58% en 1990 a 78% en 2016 el porcentaje de mujeres que asiste a los centros hospitalarios, esto no se ha traducido en una disminución de las muertes de las mujeres. Esto, según el estudio, se debería tanto a la mala diagnosis como al ingreso tardío de las pacientes al sistema hospitalario. 

Los investigadores señalan que, aunque no exista la infraestructura necesaria para replicar estos estudios en otros países poco desarrollados, los resultados obtenidos sí son extrapolables a sus realidades. Al mismo tiempo, consideran que el acceso a esta información por parte de los sistemas hospitalarios, los gobiernos y la sociedad y que se reconozcan los errores, es la base para poder mejorar y salvar vidas. 

Si los resultados de estudios como este fueran tomados como referencia para las políticas públicas al actualizar los protocolos de salud respecto de una mejora en los diagnósticos y de educación a la población para poder acceder a los centros, las muertes de cientos de miles de mujeres podría ser evitadas.  

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