Sicilia //Pixabay

Piera Aiello es la primera mujer denunciante de la mafia en Sicilia, según un extenso reportaje de la BBC. Piera había sido empujada a casarse con Nicola Atria, el hijo del capo de la Cosa Nostra Don Vito Atria. Según Piera, recibió numerosos malos tratos de todo tipo por parte de Nicola, hasta que un 24 de junio de 1991 en un ajuste de cuentas, Piera, con solo 23 años y una hija de 3, presenció el asesinato de Nicola. Entre 1983 y 1997, en Sicilia se registraron 1.464 asesinatos por parte de la mafia, según la oficina italiana de estadísticas (ISTAT). Fue una sangrienta guerra en manos de los hombres que dejó la isla desolada llena de mujeres viudas y sus criaturas.

Un mundo paralelo se creó entre la omertá y las instituciones judiciales y policiales, a las que no se podía acceder por miedo a ser tachado o tachada de pentito (persona que pertenece a la criminalidad y colabora con la justicia). Después del asesinato de Nicola, solo había un futuro escrito para Piera, vestir de luto y acompañar a su suegra, también viuda de Don Vito Atria. Afortunadamente, recién llegada de Bolonia, la joven fiscal Morena Plazzi (que trabajó en Sicilia durante 6 años, a principios de los 90) se acercó a Piera en medio de la trágica situación y le dijo según declara en la BBC: “’Si necesitas hablar con alguien, yo estoy disponible, como mujer, como mujer de tu misma edad, como amiga. No tienes por qué volverte una de ellas, con el pañuelo negro en la cabeza durante toda la vida […]”. Así es como Piera entró en contacto con Palazzi y la fiscal Alessandra Camassa, junto a Paolo Borsellino y Giovanni Falcone (dos de los jueces más implicados en la lucha contra la mafia), escondiéndose de la vigilancia de la Cosa Nostra. 

Piera Aiello, junto a su cuñada y amiga Rita Atria, hija de Don Vito Atria, se convirtió en la primera denunciante contra la mafia, en el momento en que aún no existía la figura reconocida por ley de las personas testigos protegidos. Gracias a esta primera denuncia consiguieron llevar a 14 miembros de la mafia a juicio y condenarlos, algunos por asesinato. 

A pesar de una vida a escondidas bajo el miedo y el anonimato, Piera Aiello ha liderado desde entonces, junto a otras mujeres, la lucha contra la mafia en Sicilia. En 1995 Piera empezó a involucrarse en el movimiento civil contra la mafia a través de la Asociación Rita Atria, fundada un año antes por Nadia Furnari, una activista política siciliana. Se implicó también en una campaña para aprobar una ley que amparara a las personas testigo de justicia y que llegó finalmente en 2001. Actualmente colabora desde hace años con la asociación contra las mafias “Libera”, fundada por el sacerdote Luigi Ciotti, y se ha convertido en la primera testigo de justicia en entrar en el Parlamento italiano.

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