Anteriormente hemos publicado en este Diario artículos sobre cómo la tecnología puede ayudar en diferentes aspectos de nuestro día a día, desde utilizarla como soporte para una mayor inclusión de todos los niños y niñas en educación, como herramienta para crear redes de solidaridad para promover mujeres en las empresas, o como aparatos que contribuyen a mejorar las vidas de muchas personas, tanto profesionales como pacientes, en el ámbito de la salud. Sin embargo, hoy hablamos de cómo las nuevas tecnologías pueden ayudar también en la agricultura.

En concreto, Costa Group, una de las mayores empresas australianas de horticultura, ha empezado a utilizar la Inteligencia Artificial (IA) en el cultivo de bayas y frutas del bosque. En este caso, utilizan la IA como un robot o soporte matemático que les ayuda a mejorar las predicciones sobre cómo asegurar una mayor calidad y cantidad de sus cultivos. Ponen en uso el sistema The Sensing+, que mide hasta 14 variables de un modelo típico de agricultura tales como la lluvia, la luz, la temperatura, la humedad, o el viento. Una vez tienen estas variables, la información se registra en una plataforma de Internet de las cosas, donde esta información se combina con datos propios de Costa Group y se aplica la IA para realizar las predicciones.

Este sistema les ofrece un mayor abanico de posibilidades con relación al riego, alimentación, protección y cosecha de las bayas. Ya se está utilizando con otros productos de cultivo, y está resultando de gran éxito a la hora de optimizar los costes y negociar los precios con los compradores, beneficiando así no solo al sector agrícola, sino también a la sociedad.

Secciones: subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación