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La famosa firma de lencería Victoria’s Secret ha vuelto a desencadenar un nuevo escándalo. A las numerosas críticas a su política de fomentar el cuerpo de una mujer extremadamente delgado e irreal y de sus polémicos desfiles, ya cancelados, se suman las denuncias de acoso e intimidación de numerosas modelos y empleadas, por parte de algunos de sus directivos, especialmente de Ed Razek, ex ejecutivo de L Brands, la compañía a la que pertenece la marca. En un reportaje de investigación, recientemente publicado por el New York Times titulado “Angels’ in Hell”,  salen a la luz más nombres, entre ellos el reputado fotógrafo de moda Russell James, acusado de violar la intimidad de las modelos en sus sesiones de fotografías, o el de Leslie Wexner, fundador y director ejecutivo de la corporación. 

Las modelos, algunas de ellas conocidas como Bella Hadid o Andi Muise y otras que prefieren no dar sus nombres, han denunciado a Razek por su comportamiento machista y misógino, basado en comentarios lascivos, amenazas de perder el trabajo si no accedían a sus intenciones sexuales o mensajes subidos de tono por el móvil o email. Así mismo, declaran que fueron engañadas por el directivo al contratarlas para un evento solidario en una isla del Caribe. Debían posar desnudas para el fotógrafo del momento, Russel James, pero se encontraron con un grupo de hombres ricos que trataban de flirtear con ellas. Todas las modelos se preguntaban: ¿Estamos aquí como prostitutas de lujo o por un asunto de beneficencia? La modelo que lo denunció nunca más volvió a trabajar para la marca. 

Otra modelo, Alissa Miller, que trabajó ocasionalmente para la firma, describió a Razek como una masculinidad tóxica, y resume su actitud como “soy el poseedor del poder. Puedo hacerte o romperte”. Para muchas modelos, trabajar en Victoria’s Secret era tocar el cielo y conseguir el estrellato internacional, y de esto se aprovechaban sus directivos.

Este directivo es el centro de la mayoría de las acusaciones. Y no es la primera vez que se ve envuelto en alguna cuestión de este tipo. Eran continuas las quejas presentadas en la empresa por su comportamiento inapropiado, pero la dirección, en manos de Leslie Wexner, ya nombrado en un escándalo anterior por su relación con el condenado por delitos sexuales Jeffrey Epstein, no sólo no hizo nada al respecto, al contrario, algunas de las mujeres que se quejaron sufrieron represalias, agravios o directamente fueron despedidas. El mismo Wexner también era conocido por sus comentarios y declaraciones degradantes para las mujeres. 

El reportaje publicado por el Times ha despertado la respuesta de la compañía, que ha hecho público su arrepentimiento, mientras los ex directivos Razek y Wexner se defienden con la negación o el silencio. El primero ha declarado que los hechos expuestos son falsos y el segundo no ha querido hacer declaraciones al respecto. 

En los últimos años la marca Victoria’s Secret fue perdiendo prestigio en el mundo de la lencería y en el mercado económico. Las críticas al marketing de la compañía, tachado de anacrónico, tuvieron su punto álgido en el 2018 cuando, tras el desfile de la marca, Razek realizó ciertos comentarios lesivos contra las modelos de talla grande y las personas transgénero, que llevaron al movimiento feminista y a la comunidad LGTBI a una campaña de desprestigio sin tregua. La compañía, que ya iba perdiendo dividendos en los últimos años, llegó a perder hasta un 50% de su valor en el mercado en ese año y, tras este nuevo escándalo, no se augura un futuro mejor. 

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