Guias Scouts. Twitter wagggsworld

World Association of Girl Guides and Girls Scouts (WAGS) es la organización voluntaria más grande del mundo dedicada a trabajar para animar e impulsar que niñas y jóvenes desarrollen las habilidades y confianza necesarias para transformar sus vidas y comunidades. Este movimiento de más de 100 años de antigüedad implementa sus programas en el ámbito de la educación no formal, basados en el desarrollo de liderazgo y el trabajo de propugnación y servicio a la comunidad, en 150 países. A través de sus proyectos, niñas de todo el mundo tienen la posibilidad de encontrarse y compartir sus experiencias, así como de poder formar amistades que durarán toda la vida y que contribuirán a tener mayores oportunidades de convertirse en agentes de cambio, haciendo oír sus voces con relación a sus derechos y roles en sus comunidades a través de los principios fundamentales del escultismo. 

En 2011 y hasta la actualidad, una de las campañas que WAGS implementa es #STOPViolence y con ella pretende sumarse a los esfuerzos que desde la comunidad internacional y el activismo de base se están volcando en poner fin a la violencia contra las mujeres. En este sentido, la organización ha hecho una apuesta por impulsar y potenciar a las niñas y mujeres jóvenes de cara a hacer valer sus derechos, conscientes de que el movimiento del escultismo es experto y maneja muchos espacios de la educación no formal, así como que la implicación de todos los agentes resulta clave para la prevención de la violencia. 

La campaña gira en torno a cuatro ejes de acción fundamentales que son los siguientes: 

  1. Sensibilización, es decir, crear conciencia en la población sobre la violencia, su gravedad y consecuencias y a través de qué herramientas reconocerla, romper el silencio y poder tomar medidas para detenerla. 
  2. Aprendizaje. Mediante un proyecto educativo llamado “Voces contra la violencia”, la campaña ha ofrecido la oportunidad a cinco millones de niños, niñas y jóvenes de hablar sobre la violencia de género, comprender sus causas, identificar sus diferentes formas, al igual que conocer sus derechos y desarrollar las habilidades y la confianza para acceder a esos derechos.
  3. WAGV ha elaborado un documento a través del que se posiciona y reivindica a los líderes de las comunidades y políticos que tomen una serie de decisiones y apliquen cambios en las políticas estatales e internacionales, como son garantizar una red de apoyo a las víctimas; destinar presupuesto a los recursos y programas necesarios para hacer frente a la violencia; poner en marcha los planes de acción y estrategias que sean necesarias para articular a todas las partes interesadas; apoyar los programas que se centran en la prevención; garantizar que las víctimas están protegidas por la ley y que los criminales son procesados; que los programas cuenten con la voz de las mujeres, e incrementar los esfuerzos y la inversión en investigaciones que aporten información sobre esta problemática y cómo erradicarla.
  4. Otro de los ejes fundamentales de la campaña es su programa de investigación, cuyo objetivo es averiguar cómo favorecer la construcción de espacios seguros para las niñas así como el papel que pueden desempeñar ellas para dar fin a la violencia y cómo alcanzar un mayor involucramiento por parte de los niños y jóvenes.  
  5. WAGV cuenta con un banco de recursos y materiales didácticos con el fin de facilitar a las diferentes delegaciones de países implementar la campaña, adaptándola a su propio contexto. 
  6. Espacios seguros. Cuando se habla sobre violencia, siempre existe la posibilidad de que entre quienes escuchan haya una persona que pueda haberla experimentado directa o indirectamente a través de algún familiar. Es por ello que resulta clave saber bien cómo manejar situaciones en las que alguien rompe el silencio y revela estar viviendo o haber sufrido una situación de violencia y para ello ponen a disposición un Manual y la guía de política de protección infantil que proporcionan orientaciones a este respecto de forma general. Consensuar con el grupo de trabajo las actividades planeadas para las sesiones de sensibilización, así como salvaguardar en todo momento los datos personales recogidos de los participantes de acuerdo con la legislación de protección de datos correspondiente y evaluar el riesgo y/o la idoneidad de los lugares y de las prácticas en las sesiones, desde este punto de vista. Por último, no tolerar ni aceptar bajo ningún concepto, cualquier lenguaje abusivo, actitudes o comportamientos que puedan ser nocivos y, en caso de ocurrir, que jamás queden sin respuesta.

La iniciativa resulta esperanzadora, pues mueve a más de 10 millones de niñas y mujeres jóvenes en el mundo, muchas de las cuales serán en el futuro líderes y agentes de cambio en sus comunidades, comprometidas con la erradicación de la violencia gracias, entre otras cosas, a la ayuda de campañas como esta.

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