Estudiantes de la universidad holandesa de Maastricht han desarrollado recientemente un chatbot con el fin de atender a las víctimas de acoso sexual.

Inspirados en el movimiento #MeToo, el chatbot está destinado a las víctimas tanto de acoso como de agresión sexual y su funcionamiento es sencillo: mediante inteligencia artificial y aprendizaje automático, analiza las respuestas e identifica el tipo de suceso, el lugar y la fecha. Esta información es procesada de forma anónima, debido al derecho de intimidad y seguridad de la víctima y, con la ayuda de algoritmos, da como referencias instituciones sociales a las que la víctima puede acudir, tales como comisarías, hospitales, o profesionales de la psicología. 

Su objetivo es atender a las víctimas, independientemente de haber vivido violencia física, sexual o verbal, y ayudarles a hablar si no se atreven a hacerlo en voz alta con una persona física. De igual forma, se trata de darles seguridad; los datos recopilados serán completamente anónimos y no se distribuirán a terceros, como hemos visto ya con algunas aplicaciones de seguimiento del ciclo menstrual para mujeres.

Este nuevo proyecto cuenta con el respaldo del Ayuntamiento de Maastricht y el Centro sobre la Violencia Sexual de Holanda y su lanzamiento está previsto para 2020. Y, aunque el primer centro de operaciones del chatbot será en la propia Universidad de Maastricht, se espera que su acceso sea libre a través de una web abierta y sin interés comercial, poniendo antes a prueba su seguridad para evitar posibles ataques cibernéticos. 

Puede que no sea una solución absoluta, pero es un granito de arena para ayudar a quien verdaderamente lo necesita.

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