Maria Margareth Winkelmann-Kirch

Esta alemana, nacida en 1670, fue la primera mujer que descubrió un cometa, el C/1702 H 1, en 1702. 

Así lo describió su marido : “De madrugada el cielo estaba limpio y estrellado. Unos días antes observé una estrella variable, y mi mujer quiso buscarla y observarla por ella misma. Al hacerlo encontró un cometa en el cielo. Al momento ella me despertó y vi que efectivamente se trataba de un cometa “. 

Maria Margareth Winkelmann-Kirch tuvo suerte, en una época difícil para una formación científica de las mujeres, de que su padre, ministro luterano, creía que las mujeres debían ser educadas de la misma forma que los hombres. Así recibió educación con su padre y su tío. 

Su pasión eran los astros, de modo que se dedicó al estudio de estos, empezó a trabajar como ayudante del astrónomo Christopher Arnold, con tal interés que aprendió todo lo que pudo de él. 

Posteriormente, observaba el firmamento cada noche, a partir de las nueve. Con sus observaciones de los cielos nocturnos, Maria Margareth y su marido realizaron cálculos astronómicos para calendarios y almanaques con información de las fases de la luna, la puesta de sol, los eclipses, los planetas. 

Sus publicaciones le dieron reconocimiento durante su vida, y además, son una contribución perdurable a la Astronomía. 

Aportaciones importantes a esta ciencia son las observaciones que realizó acerca de la aurora boreal, en 1702, dos opúsculos : uno sobre la conjunción del Sol con Saturno y Venus, en 1709; y otro sobre la predicción de un nuevo cometa, en 1711. Todas las aportaciones muy bien acogidas. 

Contribuyó al establecimiento de la Academia de las Ciencias de Berlín como mayor centro de Astronomía. 

Maria Margareth solicitó un cargo de astrónoma asistente en la Academia de Berlín, para el cual estaba altamente cualificada, le denegaron el cargo por ser mujer, lo que significaba que no poseía formación universitaria. Los miembros de la Academia de Berlín tuvieron miedo de establecer un mal ejemplo al admitir a una mujer. 

Sin embargo, su marido la trató siempre como a un igual, y trabajaron juntos en el observatorio. 

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