Actualmente parece difícil de creer que aún existan empresas que contraten mano de obra infantil para alcanzar sus objetivos de producción pero, desgraciadamente, se dan casos. Uno de ellos, que ha tenido revuelo entre los medios esta misma semana, ha sido el trabajo infantil que se lleva a cabo para el desarrollo del dispositivo de Amazon llamado Alexa, que alguna vez hemos mencionado. 

Como adelantaba el medio británico The Guardian el pasado 8 de agosto, China Labor Watch había hecho público un documento en el que se detallaba que el proveedor de Amazon, Foxconn, contrataba a chicos y chicas de entre 16 y 18 años para la fabricación de dicho dispositivo. El caso es que en China es legal contratar a personas de esa edad para hacer una jornada de trabajo normal, pero es ilegal contratarlas para hacer turnos de noche y horas extras, y eso es justo lo que Foxconn ha llevado a cabo en los últimos meses. 

En la ciudad de Heyfang, al sur de China, chicos y chicas de esas edades están siendo contratados como internos para realizar turnos de noche, la mayoría de las veces de diez horas diarias, y horas extras. Además, se contrata a su profesorado para que los acompañen y alienten a sus alumnos y alumnas a “cooperar”. Todo ello, como bien se ve, es ilegal y, mediante entrevistas llevadas a cabo por The Guardian, el alumnado afectado ha comunicado su perspectiva. 

Más allá de ser una acción ilegal, se trata también de una coacción. Hay una multitud de casos aún vigentes que emplean la mano de obra infantil en sus producciones porque así les resulta más barato a las empresas. Pero quizá la clave estaría en mejorar los sistemas de producción y de contratación de personal, así como tener en cuenta algo tan fundamental como los derechos humanos. 

En el caso que exponemos hoy, el pasado 25 de julio se realizó una reunión en la que se informaba de los principales problemas que conllevaban las acciones ilegales realizadas: el alumnado se estaba negando a trabajar en dichas condiciones. Al final, se ha llegado a un acuerdo, y es que se contrataría a un mayor número de estudiantes en las condiciones legales permitidas para así cubrir el problema de escasez de mano de obra durante la temporada alta. Así mismo, si el alumnado o personal contratado se negaba a realizar el trabajo, sus maestros podrían presentar una carta de renuncia en su nombre. 

Al final, Foxconn ha declarado que resolvería el problema y que se empeñarían las medidas necesarias para que no volviese a ocurrir. Como siempre se dice, está bien resolver un problema, pero estaría mejor si no se cometieran dichos errores. Quizá debemos poner nuestros mejores pensamientos en potenciar las capacidades de nuestros y nuestras adolescentes, niños y niñas teniendo en cuenta que son nuestra futura generación. Si les brindamos oportunidades sin necesidad de coacción, quizá la cosa evolucionaría a mejor.

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