El consumo de algunos suplementos dietéticos que se venden para perder peso, para el desarrollo muscular o para lograr una mayor energía puede tener consecuencias negativas para la salud, en comparación con el consumo de vitaminas. Así lo ha evidenciado el artículo: Taking Stock of Dietary Supplements’ Harmful Effects on Children, Adolescents, and Young Adults, publicado en la revista Journal of Adolescent Health.

Los resultados, que se han obtenido a través de 977 informes, confirman que aproximadamente el 40% de las personas participantes (de hasta los 25 años de edad) habían tenido problemas graves relacionados con la salud, en algunos casos llegando incluso hasta la hospitalización y la muerte. En los resultados de la investigación se apunta además que los médicos no recomiendan el uso de este tipo de suplementos dietéticos ya que muchos de ellos pueden contener fármacos, pesticidas y otro tipo de químicos que pueden poner en peligro nuestras vidas. 

Según advierte dicha investigación, los suplementos vendidos para la pérdida de peso, el desarrollo muscular y la obtención de una mayor energía, se han asociado casi tres veces más con efectos dañinos para el bienestar que otras vitaminas. 

Por tanto, si queremos prevenir estas consecuencias no sólo es de vital importancia visibilizarlo, sino que también es fundamental ponerlo en práctica. De acuerdo con esta realidad y las evidencias científicas de otras investigaciones ya realizadas en este ámbito, el factor que nos protege y nos ayuda a tener una mejor salud son la felicidad, la comunidad y el entorno que nos rodea. Encontrarnos saludables o sentirnos activas no debe depender de la suplementación dietética. 

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