Vicenta García Miranda nació en Badajoz, en 1916. Como en tantas ocasiones se le negó el acceso a la cultura por ser mujer, desde niña mostró gran interés por estudiar, así pues es una escritora autodidacta.

Vicenta García Miranda leyó la obra de Carolina Coronado y, gracias a ello, comenzó a componer. Consiguió publicar en el periódico El Eco del Comercio.

Libro de Vicenta García Miranda

A partir de este momento continuó publicando en la prensa: El Lirio, La Revista Vascongada de Vitoria, entre otros periódicos.

Carolina Coronado ayudó a Vicenta García en su empeño de ser poeta. Así logró notoriedad en el campo de la poesía de su momento.

Puede decirse que formó parte de un grupo de poetisas extremeñas, a las que cabría denominar protofeministas, ya que escribieron a favor de la mujer y de su emancipación; lograron su objetivo a través de la poesía.

En 1851 compone uno de sus poemas más reconocidos: A las españolas; en él defiende la autonomía de la mujer e incluso se ha llegado a considerar este poema como uno de los textos más feministas de la época.

En su poemario Las flores del Valle habla de la situación de la mujer, expresa su desvalimiento, la injusticia social contra ellas a lo largo de los siglos. Denuncia la cerrazón cultural, y la falta de libertad de ser. Ansía por encima de todo libertad. Este deseo de libertad es un tema recurrente en su obra.

En su poema Fantasía desarrollo un gusto por lo oriental frente a lo occidental, en realidad, parece una necesidad de huir de lo conocido, no de su gusto.

La Naturaleza es un tema importante de su poesía, de tal modo que revaloriza lo silvestre frente a los jardines del Barroco o del Neoclasicismo. Establece un diálogo con la Naturaleza: la soledad de los astros, la soledad de la noche, la soledad de un campo imaginario, interior o literario. Así habla con la Naturaleza desde su yo poético.

Otro de los temas importantes de su obra es la amistad, de modo que dedicó poemas a escritoras y amigas como María Teresa Verdejo y Durán, Amalia Fenollosa y, especialmente, a su amiga y mentora Carolina Coronado.

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