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Las deep fakes sexuales se desarrollaron principalmente en el 2018, pero ahora, en este inicio del 2019, ya son un problema social de largo alcance. Utilizar la inteligencia artificial para crear imágenes de escenas sexuales no consentidas es una agresión sexual.

Scarlett Johansson es una de las actrices víctimas de este nuevo tipo de acoso. La actriz declaró hace unos días que ve casi imposible combatir todas estas imágenes, pero aún así es necesario coordinar acciones para superar esta problemática.  En su caso, circulan miles de deep fakes de contenido sexual con su imagen. Se utiliza la inteligencia artificial para crear imágenes audiovisuales como si fueran reales, vulnerando así su libertad. Una agresión sexual, sea virtual o física, es agresión sexual, y debería estar penalizada.  

Ridículos quienes editan estos contenidos y quienes lo consumen

Tanto las personas que alojan plataformas con estos contenidos, como quienes lo consumen, deberían ser denunciados, así como deberían ser procesados, porque están cometiendo varios delitos con este tipo de agresión sexual.  Por un lado,  atentan contra la libertad sexual de la víctima,  no ha dado su consentimiento para que su imagen sea utilizada en un material audiovisual sexual,  por otro lado,  vulneran la protección de los datos personales.  Es un acto violento tanto producirlo, distribuirlo, como consumirlo. Además de ser bastante rídiculos. 

Las deep fake sexuales atentan contra la libertad sexual de las personas cuya imagen ha sido robada. Una respuesta social unánime contra este tipo de acoso es necesaria.

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