Nasrin Sotoudeh // iranhumanrights.org

Nasrin Sotoudeh, la conocida abogada y activista pro-derechos humanos iraní, ha comenzado una huelga de hambre tras haber sido encarcelada, a principios del pasado junio, por asuntos relacionados con defender un grupo de mujeres que se negaron a ponerse el hiyab en protesta por la imposición del Estado iraní de la obligatoriedad de cumplir el código de vestimenta islámica de Irán para las mujeres, y denunciar las limitaciones por parte del gobierno en el número de abogados que tienen licencia para defender casos relacionados con la seguridad. Según The Guardian, son sólo 20 de una lista de 60.000 aunque, tras las protestas, es posible que este número se amplíe. En el momento de su detención, la abogada se encontraba preparando otra campaña de denuncia contra el reciente encarcelamiento de un conocido activista pro-derechos civiles, y contra el acoso, hostigamiento y presiones que su familia está sufriendo.

No es la primera vez que Sotoudeh es arrestada. Ya cumplió, en una anterior condena, tres años de cárcel, de 2010 a 2013, después de que la declararan culpable de atentar contra la seguridad nacional. En estos dos meses de encarcelamiento no ha sido posible establecer ningún tipo de diálogo con las autoridades y la activista ha decidido, alegando que no le queda otra opción, emprender una huelga de hambre, tal y como anunciaba hace unos días a través de la página de Facebook de su marido, Reza Khandan.

Tampoco es esta la primera huelga de hambre que Sotoudeh emprende, también llevó a cabo otra por un periodo de 50 días durante su anterior condena, para protestar por la prohibición impuesta a su hija y su esposo de poder viajar al extranjero. Mientras se encontraba haciéndola, llamó la atención y de ello se derivaron diversas reacciones por parte de la comunidad internacional. Entre otros, EE.UU y Amnistía Internacional protestaron por su caso y después de que Hasan Rohani ganara las elecciones, antes de su asistencia a la Asamblea General de la ONU Sotoudeh fue liberada.

Así pues, la abogada y activista, que ha recibido fuera de su país diversos premios internacionales en reconocimiento a su defensa de los derechos humanos, anuncia en el escrito que ha difundido a través de la red social que lo hace en protesta por la persecución y presiones que viene sufriendo su familia y amistades desde 1997 y con la esperanza de que se reestablezca la ley y la justicia en su país, Irán.

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