Las evidencias científicas llegan cada vez más rápido al alcance de toda la población, y es que hace solo una semana que la prestigiosa revista Science ha publicado un estudio realizado por un equipo de 42 investigadores e investigadoras pertenecientes a 25 afiliaciones distintas, destacando el Johns Hopkins Kimmel Cancer Center en Baltimore, Maryland, entre otras facultades de medicina y centros médicos de universidades como Nueva York o Melbourne en Australia. Los esfuerzos por la cura contra el cáncer están cada vez más situados en la prevención, considerando que la descubierta a tiempo podría llegar a curar la mayoría de los cánceres a través de una intervención quirúrgica. 

El revelador artículo Detection and localization of surgically resectable cancers with a multi-analyte blood test [Detección y localización de cánceres resecables quirúrgicamente con un análisis de sangre con analito multiple] describe un nuevo análisis de sangre que puede detectar ocho tipos de los cánceres más comunes: ovario, hígado, estómago, páncreas, esófago, colon, pulmón y mama. El test, nombrado CancerSEEK, se llevó a cabo en 1005 pacientes con alguno de estos ocho tipos de cáncer, clínicamente detectados y en fase no metastásicos. Las pruebas del CancerSEEK fueron positivas en una mediana del 70% de los ocho tumores.

Para la detección de cinco de estos tipos de cáncer (ovario, hígado, estómago, páncreas y esófago) las sensibilidades variaron del 69% al 98%, dado que se trata de tumores para los cuales no existen pruebas de detección disponibles en pacientes con cierto riesgo. La fase de la enfermedad también marca la diferencia; cuando el tumor seguía pudiéndose localizar, la sensibilidad del estudio era del 73%. Además, CancerSEEK consiguió localizar el cáncer en una pequeña cantidad de sitios anatómicos en una mediana del 83% de los pacientes y su especificidad fue superior al 99%: solo 7 de 812 controles sanos obtuvieron resultados positivos.

Este ensayo preliminar significa sin duda un importante avance en la detección de la enfermedad del cáncer, habiendo dado un paso más allá en la técnica más avanzada que conocíamos hasta el momento en la materia, el popular análisis de biopsias líquidas, centrado en detectar y rastrear tumores a partir de un análisis de sangre. Sin embargo, dichas biopsias estas diseñadas para detectar un tipo único de cáncer al basarse en un análisis genómico que analiza mutaciones en secuencias de ADN que se encuentran en la sangre. La prueba del CancerSEEK, cuyo precio rondará los 500$, amplía los tipos de cáncer posibles de detectar gracias a su implementación mediante la evaluación de los niveles de proteínas circulantes y las mutaciones en el ADN libre de células. Es a partir de estas proteínas que se puede identificar el órgano donde se localiza el tumor.

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