Encarnación Magaña Gómez nació en Tabernas (Almería) el 30 de noviembre de 1921. Su vida estuvo marcada desde muy temprana edad por la pérdida de sus padres. A pesar de las dificultades de su infancia y juventud, Encarnación destacó por su inteligencia, su carácter independiente y sus inquietudes políticas e intelectuales.
Durante su adolescencia se acercó al movimiento libertario y se incorporó a las Juventudes Libertarias. Posteriormente, asumió responsabilidades en Mujeres Libres, organización vinculada al movimiento libertario que defendía la emancipación de las mujeres y su participación activa en la vida social y política. Llegó a ejercer como secretaria y presidenta interina de la organización en Almería. Durante la Guerra Civil desarrolló diferentes actividades de carácter social y político. Participó en iniciativas de solidaridad y propaganda y colaboró en actividades destinadas a ayudar a los combatientes republicanos. Entre ellas se encuentra la organización de un festival benéfico de Solidaridad Internacional Antifascista en el Teatro Cervantes de Almería, así como visitas a los frentes de Granada para llevar prensa y alimentos a los milicianos.
Tras el final de la Guerra Civil, Encarnación no abandonó sus convicciones. Por el contrario, participó en actividades clandestinas de oposición a la dictadura franquista. Una de las actuaciones por las que sería posteriormente perseguida estuvo relacionada con la difusión de información procedente de la BBC británica. Junto con otros miembros de la organización, colaboró en la reproducción y distribución de noticias que ofrecían una visión diferente de la información oficial difundida por el régimen franquista. Esta actividad terminó siendo conocida como el «Parte Inglés».
La represión no tardó en llegar. Encarnación fue detenida y encarcelada en la prisión provincial de mujeres de Almería. El proceso judicial contra ella y sus compañeros estuvo relacionado con el llamado juicio del Parte Inglés, una causa que afectó a numerosas personas. Finalmente, el tribunal dictó sentencia de muerte contra Encarnación Magaña Gómez. Las fuentes históricas describen aquel procedimiento como parte de la represión política ejercida por la dictadura franquista durante la posguerra.
El 11 de agosto de 1942, Encarnación Magaña fue fusilada en Almería junto con varios de sus compañeros. Fue la única mujer fusilada durante la represión franquista en la provincia de Almería, circunstancia que ha convertido su figura en uno de los símbolos de la memoria democrática y de la represión sufrida por las mujeres almerienses durante la posguerra.
La historia de Encarnación Magaña no es únicamente la de una víctima de la represión. También es la historia de una mujer joven que, en unas circunstancias especialmente difíciles, participó activamente en la vida política y social de su tiempo. Su trayectoria refleja la participación de muchas mujeres en los movimientos sociales y políticos de la Segunda República, la Guerra Civil y la resistencia clandestina posterior.
Durante décadas, su historia permaneció relativamente olvidada. Sin embargo, los trabajos de investigación sobre la represión franquista en Almería han permitido recuperar su memoria y reconstruir su trayectoria. En 2020, el Ayuntamiento de Tabernas dedicó una calle a Encarnación Magaña, convirtiéndola en la primera mujer que daba nombre a una calle de esa localidad.
Su historia permite comprender mejor la dimensión de la represión franquista y, al mismo tiempo, reconocer el papel que desempeñaron muchas mujeres en la defensa de sus ideales, de las libertades y de la democracia.
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