Quienes lo hemos vivido sabemos muy bien que las palabras de otras personas cuando eres niña y te han pinchado la burbuja de la infancia pueden ser muy hirientes. En esos momentos a veces no diferenciamos de dónde vienen esas palabras, sus intenciones o su valor.
Hubo palabras que guardé muy dentro cuando tenía 11 años. Palabras de servicios policiales cuando denuncié. También de personas que no pudieron ayudarme. Esas palabras consiguieron silenciarme durante mucho tiempo, afectar mi vida y mi salud.
He seguido escuchando palabras muy dañinas, algunas por parte de personas que se presentan como “expertas” en dirigirse a las víctimas. Son palabras que intentan invalidarnos, cuestionarnos, culparnos, silenciarnos. Nunca esas palabras me han ayudado. Tampoco cuando han venido desde supuestos profesionales. Ni cuando han venido de otras víctimas.
Las palabras que me ayudaron fueron palabras que escuchan, palabras de libertad, seguridad, palabras de verdad, de apoyo firme. Esas palabras las encontré en amistades, en familia. En profesionales a quienes sí les importamos. También en personas a las que apenas conocía, con un compromiso absoluto y sincero con todas las víctimas.
Fueron esas palabras las que también han ayudado a otras personas y a mí misma en cualquier otra situación de violencia que hemos sufrido. Por eso las elegimos. Por eso algunas de esas personas, son reconocidas internacionalmente, como Lidia Puigvert, Ramón Flecha, Cristina Pulido.
Las personas que solo conocen las palabras que hieren nos llaman locas, nos dicen que nos callemos, que exageramos, que deliramos y hacen lo mismo a quienes nos protegen. Desde la salud mental sabemos que estas son las palabras que revictimizan, las que se indica nunca decir a una víctima. Acuerdos internacionales sobre principios éticos en salud insisten en la responsabilidad ética de comunicar con base en la evidencia y advierten sobre los riesgos de recurrir a discursos que, según la evidencia científica, tienen un impacto negativo. Por eso nunca las he escuchado de profesionales rigurosas que ayudaron a mejorar mi salud. Por eso cuando alguien las usa, nos enseñan sus intenciones y su valor.
👀 Visitas: 370
