Afortunadamente, la sociedad está en continua transformación y cuando este cambio se basa en evidencias científicas, la revolución acaba de empezar. Que todas las personas que deseen estudiar lo puedan hacer sin que su cultura, comunidad o creencias les pesen como un ancla, es un paso adelante para ello. 

En la misma línea de esta transformación revolucionaria, en el artículo Roma University Students in Spain: Who Are They? publicado en la revista científica Education Sciences se entrevista a 98 estudiantes (49% mujeres, 51% hombres) que llevan a cabo sus estudios en 33 universidades españolas, dentro del proyecto UNIROMA “Roma in the Spanish university: Difficulties and actions to overcome them”. La investigación analiza las dificultades que tiene el estudiantado gitano, pero da también pautas para superarlas y así brindar una oportunidad para toda la comunidad gitana que quiera seguir su carrera académica.

De la muestra analizada es interesante destacar que un 50% vivían con sus progenitores y/o hermanos/as, 37% estaban emancipados/as (26% viviendo en pareja con hijos/as y un 5% sin hijos/as) y un 6% solos/as. Entre otras dificultades encontradas, un 55% no tenía un espacio tranquilo para estudiar, 9% sin acceso a internet o un 36% sin un equipo informático individual.

Entre las motivaciones para estudiar, el equipo investigador subraya que un 84% mencionó el deseo de mejorar las perspectivas laborales, un 53% mejorar la vida de la comunidad, otro 53% aprender, 41% sentirse realizado/a, sentirse útil, demostrar que se es capaz, ayudar a los hijos e hijas, entre otros. Referente al apoyo recibido para seguir una carrera académica, se observa a los familiares más directos (63%) y profesorado (26%), entre otros.

Con este estudio también se volvió a derribar otro gran mito: más de la mitad de los y las participantes, un 67% con exactitud, son hijos e hijas de familias sin estudios universitarios. Ante frases tan arraigadas y desafortunadas del vocabulario de parte de nuestra sociedad que pretenden humillar a las personas a las que hacen referencia, ahora se podría incluir la de “ir a la universidad como un gitano o gitana” con mucho orgullo.

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