Confío en ellos. Niños, niñas y jóvenes de Gales: Fuentes de resiliencia en la comunidad es el informe que publicaba Welsh Women’s Aid recientemente y que ha sido desarrollado con el Centro de Apoyo de Experiencias Adversas en la Infancia de Gales (ACEs por sus siglas en inglés) El estudio refleja los resultados de una encuesta en línea a jóvenes de 13 a 25 años, que se suman a un conjunto de pruebas  acerca de cuáles son sus fuentes de resiliencia cuando se encuentran frente a problemas como la violencia. El documento recoge sus opiniones acerca de cuáles serían los lugares o las personas que consideran más efectivos donde acudir, en el marco de una respuesta comunitaria. El documento aporta información valiosa en la medida en que esta información permite entender con qué facilidades o barreras se pueden estar encontrando a la hora de hacerlo. 

Algunos de los hallazgos más llamativos son que  el 80% de las y los jóvenes encuestados reconoció que Internet era una fuente clave de apoyo, que únicamente alcanzan a superar las amistades. En el caso de las chicas y los chicos que tenían entre 18 y 25, más del doble que quienes contaban entre 13 y 17 años, opinaban que los servicios de ayuda en línea pueden ser un punto de apoyo fuerte; en cambio las personas más jóvenes identificaban esto mismo en los  juegos en línea y las salas de chat. 

En general, aproximadamente el 75% de los y las encuestadas identificaron la comunidad educativa como una fuente potencial de apoyo, así como el apoyo de la familia y las amistades, que fueron identificadas como fuentes primarias en ambos rangos de edad. 

Si las respuestas basadas en un enfoque comunitario demuestran desde hace mucho tiempo ser una forma eficaz para la prevención de la violencia en la infancia y las personas jóvenes es, entre otras razones, porque quienes forman parte de esas comunidades son a menudo, las primeras en enterarse de que alguien la está sufriendo. También existe evidencia de que muchas personas reconocen tener miedo a las represalias, no tener las estrategias, la confianza y el conocimiento necesarios para acercarse a ofrecer ayuda. 

Así pues, siguen siendo necesarias las iniciativas encaminadas a  informar al público general de los servicios de ayuda y protocolos que existen y proteger a quienes acuden en ayuda de una víctima, al mismo tiempo que poner en valor la valentía que tienen estas personas, de modo que sean cada vez más las que quieran tener una actitud upstander frente a la violencia.

Secciones: portada